Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 01 de agosto de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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“Realizamos un trabajo de rastreo de rumores, una nueva metodología que es implementada por Chequea Bolivia, con el objetivo de rastrear todo lo que se habla de las elecciones. Y hemos visto que estamos en un ambiente hostil, porque lo que más ha circulado son los rumores vinculados a las candidaturas que no se definieron en el mes de junio, por ejemplo, sobre lo que pasaba con Evo Morales o Jaime Dunn, eso ha generado mucho debate en el espacio digital”, explicó a EL DEBER, la directora de la verificadora de información, Chequea Bolivia, Enid López.
Señaló que en las redes sociales existe una clara tendencia de desinformación electoral. En su mayoría, el material engañoso difundido tiene que ver con encuestas de empresas no autorizadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
López también mencionó que circulan narrativas que ponen en riesgo el proceso electoral, por ejemplo sobre qué documentos debe presentar el ciudadano al momento de votar, o cuestionamientos sobre cómo está construido el padrón electoral.
Sobre la desinformación electoral, la Coordinadora de Políticas Públicas y Derechos Digitales para América Latina, María Meira (Brasil), recomendó al elector boliviano verificar elementos básicos sobre la información que le llega por redes sociales.
“Tomar en cuenta elementos como la fecha de la publicación, si pertenece a su país, si la fuente es confiable, si la información fue confirmada por otros medios de comunicación. Hay títulos sensacionalistas, que apelan a la emoción y sentimientos del elector, por lo que puede ser con mayor probabilidad un contenido de desinformación”, detalló Meira.
La doctora en Ciencias Sociales y docente argentina, Natalia Aruguete, remarcó que, durante la época electoral, la sociedad es más sensible y abierta a recibir información, pero que esto puede ser aprovechado por actores políticos que, con sus campañas, apuntan a interpelar las emociones del votante, para que este asuma su discurso como una verdad y una confirmación de sus creencias, que a su vez refuerce el rechazo hacia las propuestas políticas de otros candidatos.



