Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 18 de julio de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Stier llegó al país el 16 de julio y en apenas dos días sostuvo reuniones con los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), organizaciones políticas, analistas, medios de comunicación y representantes de la sociedad civil.
“Nuestra misión está en Bolivia por invitación del TSE y del Gobierno, y busca contribuir a que se cumplan todos los estándares internacionales en este proceso”, dijo el jefe de la misión, quien también fue europarlamentario y canciller de Croacia.
Subrayó que la misión observará todas las fases del proceso: desde la habilitación de candidaturas, el funcionamiento del padrón y la organización técnica de los comicios, hasta el desarrollo de la campaña electoral, además de la cobertura mediática. Anticipó que pondrá especial atención en el día de votación y el cómputo de votos.
“Es importante asegurar el derecho al voto de los ciudadanos, que puedan ejercerlo en libertad y seguridad, y que cada sufragio sea adecuadamente contado”, enfatizó.
La misión de la UE no es nueva en Bolivia. Ha acompañado los procesos electorales de 2006, 2009, 2014, 2019 y 2020. Pero esta vez, el despliegue es particularmente amplio: más de 100 observadores, incluidos siete eurodiputados, estarán en los nueve departamentos del país.
El equipo central, compuesto por 11 analistas especializados en temas legales, políticos, técnicos, comunicacionales y redes sociales, llegó a Bolivia el 9 de julio. Esta semana se incorporarán 32 observadores de largo plazo, y otros 50 de corto plazo se desplegarán justo antes de la elección.
El 19 de agosto, dos días después del sufragio, la misión europea publicará un informe preliminar sobre sus observaciones. Luego se emitirá un documento final con conclusiones y recomendaciones. Todo el trabajo se realizará bajo un estricto código de conducta que garantiza neutralidad e independencia.
Stier, quien fue ministro de Asuntos Exteriores y eurodiputado entre 2013 y 2016, tiene una larga experiencia en procesos democráticos. “Nuestro rol no es interferir, sino acompañar. Observar con objetividad cada etapa, y ofrecer una mirada profesional y respetuosa de la soberanía boliviana”, remarcó.
Mientras el país se adentra en una campaña cargada de tensiones políticas y desafíos logísticos, la presencia de la misión de observación europea busca ser un factor de confianza. “Queremos que el proceso se desarrolle con normalidad, y que los bolivianos puedan expresar su voluntad en paz”, concluyó Stier.



