- Opinión - La Paz: Revilla saca ventaja para ganar Gobernación, habla de “gran victoria” y espera segunda vuelta
- Correo del Sur - Debate de candidatos a la Gobernación de Chuquisaca se enfocará en seis ejes temáticos
- Correo del Sur - Alcaldes electos se reúnen con Rodrigo Paz en la Casa Grande del Pueblo
- Sumando Voces - Este domingo habrá debates electorales en los 5 departamentos que van a segunda vuelta
- Sumando Voces - Lara arremete contra el TSE y llama a los candidatos marginados de ADN y UCS a tomar acciones legales
- Correo del Sur - Debate de candidatos a la Gobernación de Chuquisaca se enfocará en seis ejes temáticos
- EJU TV - TSE habilita a 265 medios de comunicación para difundir propaganda electoral en el país, casi el 70% son digitales
- EJU TV - Subnacionales: TSE capacita a FFAA y Policía sobre la cadena de custodia del material electoral
- EJU TV - Subnacionales: ciudadanos tendrán hasta el 8 de febrero para solicitar la rehabilitación en el padrón
- Sumando Voces - Este domingo habrá debates electorales en los 5 departamentos que van a segunda vuelta
Medio: La Razón
Fecha de la publicación: domingo 09 de junio de 2024
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
A quemarropa: ¿las próximas elecciones están en riesgo? No hablo de las elecciones (per)judiciales, bloqueadas por mano del consorcio TCP-operadores políticos del Ejecutivo. Tampoco me refiero a las primarias para binomios presidenciales que, en el actual escenario, parecen inviables (e inútiles). La duda tiene que ver con las elecciones generales. Nada menos. En otros términos: ¿se posesionará, el 8 de noviembre de 2025, el nuevo binomio presidencial electo?
Semejante pregunta, en sí misma, es escandalosa. La realización periódica de elecciones para renovar el mandato de autoridades, en fecha cierta, no debiera estar, bajo ninguna circunstancia, en duda. Pero empieza a circular, sea como denuncia, sea como tentación, en algunos patios interiores. De un lado, quienes alientan el colapso para adelantar los comicios; del otro, los que tejen la parálisis decisoria para postergar, sine die, la votación. Es obsceno.
A reserva de lo que suceda con las inciertas elecciones judiciales, que deben realizarse este año, y las primarias, que podrían quedar en suspenso, la certidumbre sobre las elecciones generales es una condición democrática ineludible. Sin judiciales, se magulla el Estado de derecho. ¿Y sin primarias? Solo se relega, como en 2020, la democracia interna en los partidos. Pero la pretensión de alterar los comicios 2025 implica cruzar una línea roja antidemocrática.
¿Cómo se pondrían en riesgo las elecciones generales? ¿Qué impediría su realización en agosto con previsión de segunda vuelta en octubre? Por tratarse de un proceso de mandato fijo, la convocatoria corresponde al TSE. No depende, pues, de la voluntad o veto de los otros poderes del Estado. Hay que anular, entonces, al garante de los comicios. Se lo puede hacer con sentencias constitucionales a la carta. O peor: detonando una crisis en el Órgano Electoral. Sería terrible.
Así las cosas, el imperativo común es blindar el sistema electoral y, en especial, su institucionalidad. Ello supone asumir que el TSE es la última instancia decisoria en materia electoral. No caben magistrados ni jueces fallando sobre partidos, candidatos, elecciones. Se requiere asimismo allanar el camino hacia los comicios 2025, empezando por las primarias y la redistribución de escaños. Y despejar falacias sobre asuntos como el padrón, objeto recurrente de guerra sucia.
En democracia, las urnas son la fuente de legitimidad de gobernantes y representantes electos. En nuestra democracia con huecos, las urnas evitaron coyunturas críticas o permitieron superarlas por cauces pacíficos e institucionales. Ni derrocamientos, ni autoprórrogas, ni suprapoderes, ni autoproclamaciones. Hay que votar en agosto de 2025.
FadoCracia fumigadora
1. La A-Ele-Pé, ese órgano del poder público hoy en discordia, casi fue fumigada. Se trató de un operativo súbito para desinfectar sus ambientes. Había que “prevenir enfermedades estacionales respiratorias” (sic). 2. El jueves pasado, también, hubo mantenimiento, previo corte, de luces, ascensores y sonido en el hemiciclo. Y hasta cerraron puertas. Había que impedir la sesión del pleno de la Asamblea. 3. A la velocidad de la luz (de la sombra, más bien), el mismo día, el TCP emitió un auto constitucional declarando nula toda acción del presidente en ejercicio de la Asamblea. Los magistrados saben para quién trabajan. 4. Ni humo, ni candados, ni notificaciones lograron bloquear la sesión. Hubo quorum. Y en dos horas se aprobaron varias leyes engavetadas durante meses. 5. Las normas sancionadas fueron al Ejecutivo para su promulgación. Seguramente Lucho las derivará… ¡al TCP! ¿Alguien duda sobre lo que decidirán los autoprorrogados respecto a su cesación? 6. La A-Ele-Pé será fumigada. Esta vez en sus cimientos. 7. Y el nuevo (des)orden constitucional “volverá y será millones”. Como el tomate.



