Medio: El Diario
Fecha de la publicación: jueves 17 de agosto de 2023
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones judiciales
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Considerando diversos aspectos del Órgano Judicial del país, se puede concluir que es uno de los aparatos más costosos del Estado y, además, es ineficiente y criticado por su funcionamiento irregular, su origen feudal, colonial y porque no da muestras de modernizarse como respuesta lógica a las necesidades nacionales.
Este organismo, cuyos engranajes están desgastados, carecen de lubricación, y algunos de ellos giran en contra de los de mayor tamaño, tiene otra característica ostensible. Se trata de que para la población su costo es multimillonario y, finalmente, carece de idoneidad.
Veamos, en efecto. Las primeras elecciones de magistrados de hace años, tuvieron alto precio para el pueblo boliviano. Ese evento significó la enorme suma de 125 millones de bolivianos. Además, esa elección fue fallida y los magistrados elegidos no contaron con el apoyo de la ciudadanía. Aparte de que la elección de esos funcionarios del Estado demandó tan elevado costo, también hay que tener en cuenta que, durante los años de esa elección, los magistrados estuvieron gozando de salarios. En esa forma, la burocracia judicial, insensible y satisfecha, deja mucho que desear, salvo honrosas excepciones.
El funcionamiento del aparato judicial cuesta mucho. Pero, además, ahora se suman los gastos para la elección de 94 magistrados, porque diversos organismos del Estado dedican meses y dinero para elegir a los candidatos. Es más, se puede decir que los eligen tras forzadas marchas, como en la actualidad, por lo cual es ya impresionante cómo el pueblo boliviano tiene que soportar el peso de esas negociaciones que, también con otras, terminan en un enorme cero. Basta observar lo que está pasando en la actualidad para elegir magistrados, una gestión que va dando tumbos y, finalmente, no da fruto.
Todo eso es poco. Para la elección de magistrados ahora se sigue haciendo gastos en diversas dependencias para la preselección de los funcionarios judiciales, con la perspectiva de que su éxito será muy relativo y se seguirá criticando porque el Órgano Judicial no tiene independencia, está saturado de corrupción, es lento, discriminador, dependiente, etc.
Además de tan desafortunados antecedentes, ahora el Ministro de Justicia ha declarado que la próxima elección de magistrados le costará al país 185 millones de bolivianos, es decir, 50 millones más que el realizado en 2017. En consecuencia, se está repitiendo el error, sin tomar en cuenta los gastos previos a ese acto, recordando que el expresidente Evo Morales fue autor de la idea de la elección popular de magistrados. En síntesis, se puede observar que, por un capricho personal de Morales, introducido en la actual Constitución Política, el asunto no irá por el camino de las rosas, sino de los espinos. Al respecto, el Ministro de Justicia dijo días atrás en Santa Cruz que “la gente no quiere que debamos elegir jueces por vía legislativa” y que fue el expresidente Morales el que impuso ese sistema de la elección popular de los magistrados.



