Medio: Asuntos Centrales
Fecha de la publicación: lunes 17 de julio de 2023
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El Gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, reconoció que la oposición continúa dispersa y, por ello, llamó a la unidad de los diferentes partidos, agrupaciones y organizaciones que resisten al Gobierno del MAS para lograr un bloque político alternativo para las elecciones de 2025.
Camacho partió señalando la falacia impulsada por el Gobierno en sentido de que “no hay oposición” en el país que pueda enfrentar al Movimiento Al Al Socialismo (MAS) en las próximas elecciones.
“Parto por aclarar una mentira histórica acuñada por la propaganda masista. Esa mentira es la repetida frase, «no hay oposición». Eso es absolutamente falso”, señaló en una carta enviada desde el penal de Chonchocoro.
Desde 2005 “cuando el MAS intentó instaurar un régimen socialista, la oposición resistió y a la idea de hegemonía dictatorial y de Estado Plurinacional, le opuso otro proyecto venido desde las regiones, el autonomismo”.
Fue así que “la Constitución radical socialista del MAS, con reelección indefinida y con confiscación de la propiedad privada (como la reversión de tierras en el oriente) no pudo imponerse”.
“La oposición le puso un límite al radicalismo socialista del MAS el 2009. Es cierto que el masismo ganó tres elecciones generales seguidas, pero también es verdad que ya el 2016, la oposición democrática logra un triunfo electoral histórico el 21F”, enfatizó.
“Con esa victoria empieza la debacle del modelo totalitario masista porque la oposición lo obliga a tomar el camino dictatorial al desconocer el voto de los bolivianos”, aseguró.
Tres años después, en 2008, “la oposición democrática hace una gran elección, el MAS no puede ganar en primera vuelta y hace fraude. Bolivia se moviliza y el resultado de esa resistencia nacional la conocemos todos, Evo Morales deja el poder”.
Entonces, “no repitamos nunca más ese eslogan ideado por el masismo, «no hay oposición». Si no habría oposición, el radicalismo masista hubiera convertido a Bolivia en un país socialista, envuelto en la miseria económica como Cuba o Venezuela”.
Camacho explicó que la oposición tiene debilidades y fortalezas.
Desde 2005 “hasta hoy hemos sido una oposición en resistencia. Porque éramos minoría electoral y eso era una debilidad que nos dispersaba. Pero los tiempos han cambiado y ahora toca a las fuerzas democráticas la tarea de la unidad para conducir el país”.
Respecto a las fortalezas de la oposición “debo anotar que hoy, a pesar de que seguimos dispersos, la oposición representa un conjunto de valores que son los que regenerarán la política y llevarán a Bolivia nuevamente a la senda de la libertad, el crecimiento y el desarrollo”.
Esos valores “son el respeto a la democracia, al estado de derecho, la separación de poderes, al pluralismo económico, la iniciativa privada como creadora de riqueza y las libertades ciudadanas”.
Hoy “cuando decimos que Bolivia vive una crisis política, en realidad estamos diciendo que es el MAS, como partido hasta hoy hegemónico, el que está en crisis”.
Según Camacho, el MAS “Perdió sus valores y su moral, se hundió en la corrupción y en la convivencia con el narcotráfico y en su desesperación pretende resistir recurriendo a métodos dictatoriales, con persecuciones y apresamiento a los opositores”.
“Hoy todas las mediciones de las encuestas son claras, la oposición está dispersa, pero no está en crisis”, señaló.
“Nosotros representamos una mayoría nueva y comprometida con los valores de la democracia y de la prosperidad. Esos valores que van a sacarnos de la crisis económica”, indicó.
“El camino para salir de la crisis es la libertad y por eso es ese modelo productivo abierto, generador de empleo y riqueza, que el masismo desde su visión ideológica centralista ha frenado estos años”, afirmó.
Según Camacho, “la sabiduría de nuestro pueblo ya se expresa cada día en las redes y en los pocos medios independientes que quedan”.
Por eso, “la exigencia de unidad ya no es una propuesta de los líderes de esa oposición dispersa, sino que es una consigna amplia de la gente. Ese mismo pueblo que cuidó la democracia con su voto el 21F, que salió a las calles contra el fraude, hoy entiende que si la oposición se unifica se convierte automáticamente en mayoría y así podremos recuperar el 2025 la democracia y las libertades”.
“Tenemos que encontrar las formas y el sentido de la unidad. Eso demanda nuestro pueblo y nuestra patria y tenemos que asumir la responsabilidad de cumplir”, finalizó.



