Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 17 de julio de 2023
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El gobernador cruceño escribió una carta que fue leída por el asesor del Gobierno Departamental
"Es momento de reflexionar sobre el pasado, presente y futuro de la oposición democrática boliviana, porque el tiempo inmediato que viene nos tocará emprender una gran cruzada para reconstruir las ruinas de la economía, la política y la sociedad que nos dejará el desmoronamiento del modelo masista". Así inicia la carta escrita por el gobernador Luis Fernando Camacho, la cual fue leída este lunes por el asesor de Gestión Efraín Suárez, en respuesta al Gobierno nacional con respecto a la unidad de la oposición.
En la misiva, el gobernador aclara que es una mentira histórica la frase: "No hay oposición". Fundamenta que el proyecto del partido de Gobierno "de 2005 pretendía instaurar un régimen socialista, pero no pudo, dado que la oposición de ese entonces se resistió a la idea de hegemonía dictatorial y de Estado Plurinacional".
Ante esta situación, la oposición planteó "otro proyecto venido desde las regiones, el autonomismo. Y fue así que la Constitución radical socialista del MAS, con reelección indefinida y con confiscación de la propiedad privada (como la reversión de tierras en el oriente), no pudo imponerse", remarca el documento.
Para Camacho, la oposición le puso un límite al radicalismo socialista del MAS en 2009. Si bien es cierto que el masismo ganó tres elecciones generales seguidas, también es verdad que en 2016, la oposición democrática logró un triunfo electoral histórico el 21 de febrero (21F).
La primera autoridad del departamento hace referencia a que, con victoria, empieza la debacle del modelo totalitario masista. Tres años después (en 2019) viene el fraude, Bolivia se moviliza y el resultado de esa resistencia nacional provoca que el entonces presidente Evo Morales deje el poder.
“No repitamos nunca más ese eslogan ideado por el masismo, de que 'no hay oposición'". Si no habría oposición, el radicalismo masista hubiera convertido a Bolivia en un país socialista, envuelto en la miseria económica como Cuba o Venezuela”, refutó Camacho.




