Con un video de menos de un minuto (51 segundos), Daniela Cabrera, presidenta del Concejo Municipal, y Claudia Flores, secretaria de dicho ente, aparecieron juntas.
Esto se ha dado mientras ambas concejales se encuentran en el blanco de las críticas dirigidas desde Súmate, alianza política encabezada por el alcalde Manfred Reyes Villa y que reprueba el accionar de ambas, a quienes califica como “vendidas”.
Cabrera y Flores decidieron, mediante el video corto, resaltar que su labor principal en el Concejo es fiscalizar las acciones que lleve adelante la Alcaldía de Cochabamba.
Es la titular del Concejo la que comienza con su intervención.
“Somos dos mujeres jóvenes, de Súmate, que hemos presentado nuestra postulación a la directiva del Concejo Municipal. Queremos aportar al cumplimiento del plan de gobierno presentado por Súmate, porque queremos realizar una buena fiscalización para que podamos garantizar la estabilidad, la gobernabilidad, en favor de nuestra Llajta”, dice.
Inmediatamente después aparece Flores, quien exige el cese de los daños en la infraestructura del Concejo por parte de los movilizados y le pregunta a Reyes Villa el motivo por el que se ha opuesto a que ambas -de su misma bancada- formen parte de la directiva.
“Queremos preguntarle a nuestro alcalde Manfred y a las personas que enviaron a violentar el Concejo por qué se oponen a que dos mujeres puedan mejorar, renovar el funcionamiento del Concejo Municipal y, sobre todo fiscalizar. Convocamos a las personas que están instando a la violencia, que están provocando daños en el Concejo, paren, por el bien de Cochabamba”.
Todo comenzó el miércoles, cuando se produjeron las elecciones en el ente fiscalizador. El resultado de las votaciones dio como victoriosa a Cabrera al frente del órgano deliberante, mientras que Joel Flores, por el Movimiento Al Socialismo (MAS), fue elegido como vicepresidente y Claudia Flores, como secretaria.
La lectura de Súmate fue “traición” por parte de ambas concejales, pues, según esta alianza, la bancada oficialista acordó previamente votar para que se mantuvieran las mismas personas al frente de los cargos que ya estaban desde el inicio de la gestión. Es decir, Marylin Rivera como titular y Diego Murillo como secretario.
Ello no sucedió. Un día después, el jueves, un grupo de protestantes de los distritos 3 y 4 violentó el Concejo y produjo destrozos en el frontis. Reclamaba la renuncia de ambas.
Y este viernes, la casa de Flores apareció pintarrajeada, con afiches e insultos.




