Medio: EJU TV
Fecha de la publicación: lunes 13 de marzo de 2023
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones judiciales
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Comparto con ustedes un artículo que escribí en mayo de 2011, durante mi primera gestión como senadora por Santa Cruz (enero de 2010 a enero 2015). Son casi 12 años desde que escribí la misma, y nada ha cambiado en el país respecto a una reforma profunda de de la Justicia, como lo advertí en esa oportunidad; más al contrario el “experimento” de las elecciones judiciales del Movimiento al Socialismo lo único que ha logrado es politizar la justicia y terminar totalmente sometida y controlada por el partido en función de gobierno.
Ya en esa ocasión observé que el nuevo sistema de elección de autoridades judiciales, por votación universal de Magistradas y Magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional, Tribunal Supremo de Justicia y Tribunal Agroambiental, y Consejeras y Consejeros del Consejo de la Magistratura, iba a ser un fracaso ya que en realidad no nos iba a permitir elegir, sino tan sólo ir a votar por aquéllos que los dos tercios de la Asamblea Legislativa seleccionen (el MAS con sus mayoría); es en tal sentido que, 12 años después de aquel experimento fracasado, es la misma sociedad civil que rechazó en dos oportunidades con su ausentismo en la votación, ese sistema digitado y perverso de elección autoridades judiciales.
En esa nota ya advertí lo que se venía en el país: “Como consecuencia de esta acción política confundida con un ejercicio democrático no habrá juicio justo, presunción de inocencia y las violaciones a los derechos humanos se convertirán en una práctica común y corriente y la corrupción seguirá en ascenso, puesto que sin un órgano judicial medianamente independiente los pueblos se pervierten y se destruyen sin remedio”
Hoy tenemos como nuevo reto, despolitizar ese sistema fracasado y perverso, entregando el proceso de preselección a la sociedad civil, con el fin de garantizar un proceso de calificación, evaluación y preselección transparente e independiente de la política partidaria, otorgando así a la ciudadanía boliviana certeza, credibilidad y confiabilidad en la calificación, evaluación y preselección de candidatas y candidatos para las elecciones judiciales:
“EL DESAFÍO DE LOS COMICIOS JUDICIALES. VOTAR NO SIEMPRE ES ELEGIR”



