Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: domingo 20 de noviembre de 2022
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Escaños
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Ante la definición de la redistribución de escaños parlamentarios en 2024 con los datos del próximo censo de población y vivienda, surgen voces sobre la necesidad de reconfiguración de las circunscripciones uninominales, debido a que el sistema actual se diseñó para beneficiar a determinado partido político, a través de mayores espacios rurales en relación a lo urbano.
De acuerdo con analistas, la delimitación de las circunscripciones uninominales responde a los intereses de los partidos mayoritarios, en desmedro de las circunscripciones urbanas con más habitantes logrando contar con el mismo representante que una circunscripción rural con un menor número de habitantes.
Es decir, así se sobredimensiona el voto del ciudadano del área rural frente al voto del área urbana.
El abogado constitucionalista Paul Antonio Coca, en su oportunidad, refirió que las ciudades capitales e intermedias, por el peso poblacional que tienen, están en condiciones de voto para elegir al Presidente y Vicepresidente; sin embargo, las áreas rurales determinan importante cuota de diputados.
En el reglamento de distribución de circunscripciones de 2014, que todavía está vigente, de las 63 circunscripciones uninominales, 27 están en áreas urbanas y 36 en zonas rurales. Además, existen siete circunscripciones especiales indígenas ubicadas en el campo, por lo que esta parte de la población tiene 43 diputaciones.
Distorsión de población
La politóloga e investigadora Jimena Costa, con datos de inscritos por circunscripción, cuestiona la forma en que se construyeron y la diferencia poblacional que se presenta en las demarcaciones electorales, en cada departamento.
“En el total de inscritos por circunscripción se manifiesta la distorsión que se da en la distribución de la población por cada escaño”, informó.
Por ejemplo, en lo que se hace a las cinco circunscripciones que tiene Chuquisaca, se observa una gran diferencia entre la 1ª y 5ª. En la 1ª se tiene el registro de 109.090 y en la 5ª sólo alcanza a 43.608.
Otras circunscripciones
En La Paz, que tiene de la circunscripción 6 a la 19, también se presentan estas diferencias.
En la demarcación 10 se tiene 191.363, en tanto, en la 15 sólo se tiene 74.798 inscritos.
Cochabamba, que contempla a las circunscripciones 20 a la 28, también refleja diferencias importantes. La zona 22 tiene un registro de 186.388, pero la 25 sólo comprende 93.497.
El departamento de Oruro, que tiene cuatro delimitaciones del 29 al 32, muestra diferencias sustanciales. La zona 30 tiene 115.258 y la 32 sólo cuenta con 51.034.
Potosí, en tanto, que engloba a las demarcaciones del 33 al 39, asimismo refleja diferencias. En la 33, se cuenta con 91.748 y en la 35 se tiene a 44.245.
En Tarija, que a su vez que está representada en cuatro circunscripciones, de la 40 a la 43, se contempla diferencias. La región 40 tiene a 107.813, pero la 42 sólo llega a 75.8578.
Santa Cruz, que cuenta con las circunscripciones 44 al 57, las diferencias que existe entre ellas no son tan sustanciales. La 57, contempla a 154.589, la menor llega a 100.306.
Beni, que a su vez integra a las regiones 58 al 61, refleja la misma situación de diferencia. La zona 58, por ejemplo, tiene 87.900 y la 59 llega a 45.146.
Por último, Pando con la menor cantidad poblacional, tiene las circunscripciones 62 y 63. En este caso, la 62 cuenta con 46.373 inscritos y la 63 alcanza a 23.009.
Costa Benavides señala que “en Santa Cruz es donde hay menor distancia, porque es donde menos se puede manipular, además que la gente está más atenta”.
Elecciones 2020
Conforme a los datos oficiales de los tribunales electorales departamentales, se observa la proporción de votos que se logran para acceder a las diputaciones uninominales.
Por ejemplo, en la circunscripción 1 de Chuquisaca, el uninominal logra el escaño con 48.608, en tanto en la zona 5 se obtiene la diputación con 24.826.
En La Paz, departamento, los uninominales se obtienen a partir de los 42 mil votos y el que mayor votación obtuvo es de algo más de 113 mil en el municipio de El Alto.
En Santa Cruz, se observa que las diputaciones uninominales se logran con cifras hasta de 91 mil votos hasta algo más de 39 mil.
En el otro extremo se encuentra el departamento de Pando, que cuenta con dos escaños, y se observa que un uninominal logra el escaño con algo más de 8.500 votos.
De las 63 circunscripciones uninominales, el Movimiento Al Socialismo (MAS) copó 42; Comunidad Ciudadana, 11, y la alianza Creemos, 10.
Algo que también llama la atención es la elección de los diputados por circunscripciones especiales.
Los resultados llaman la atención en que el mayor número de votación se da en el departamento de Santa Cruz.
El especial indígena llega al Legislativo con una votación de 8.390, pero, en el otro extremo, está el departamento de Oruro, donde la circunscripción especial indígena se la obtiene con el mínimo voto de 637 votos.
El cientista político Dieter Nohlen refirió que la distribución de las circunscripciones electorales es de importancia vital para las oportunidades electorales de los partidos políticos.
Agrega que la representación desigual de los sectores sociales, sobre todo en cuanto a áreas urbanas y rurales, es tradicional en casi todos los países.
“Ello choca con el principio democrático de que cada voto debe tener el mismo peso. La igualdad de los votos se logra cuando cada escaño representa la misma cantidad de habitantes. En muchos lugares del mundo se suele querer otorgar a la población rural en desventaja una representación desproporcional a fin de fortalecer su influencia sobre los actores nacionales. Pero, en muchas ocasiones, este argumento no es sincero ya que esconde una ventaja político-partidista”, escribió.
Nuevo censo tendrá efecto en escaños
Según el censo de 2012, a La Paz se le asignó 29 escaños; a Santa Cruz, 28; Cochabamba, 19; Potosí, 13; Chuquisaca, 10; Oruro y Tarija, 9 cada uno; Beni, 8, y a Pando, 5. En Bolivia, la población había llegado a 10.059.856 habitantes, de los que 6.788.962 pertenecen al área urbana y 3.270.894 a la rural. Es decir, 67,5% es urbano y 32,5%, rural. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (IE), para este 2022 se prevé llegar a algo más de 12 millones de habitantes, aspecto que cambiará la distribución de escaños.
Seis regiones tienen como base cuatro diputaciones
Para la politóloga Jimena Costa, una de las distorsiones en la distribución de escaños se produce en las grandes ciudades, sección capital y en las provincias donde está la mayor concentración de población versus el resto, porque “no importa si son urbanas o rurales; la relación que tenemos es que el 72% de la población accede al 25 de escaños y el 28% de la población accede al 72% de escaños”. “Con la ley 4021, se aplicaba la fórmula D’Hont, que es la más desproporcional de las fórmulas proporcionales, porque favorece a los partidos grandes y elimina del sistema a los partidos pequeños, entonces, esta es una de las primeras cosas que hay que modificar”, manifestó.
Costa pregunta por qué la necesidad de diseñar ese modelo. “Porque el MAS gana cómodamente en las pequeñas concentraciones poblacionales y tiene grandes dificultades para ganar en los grandes centros urbanos; entonces necesitaba un sistema electoral que le permita controlar las asambleas, aunque pierda la gobernación”.
“Voy a poner el ejemplo de La Paz: en 2010, el MAS obtuvo el 41,8% de votos válidos del departamento, pero tenía 30 de los 45 escaños de la Asamblea Departamental, o sea el 75%; en 2015, el MAS obtuvo el 35,4% de los votos válidos del departamento y tenía 25 escaños de 45, es decir, el 62,5%, y por último, en las elecciones del 7 de marzo de 2021, el MAS obtuvo el 40,4% de los votos válidos del departamento y tiene 35 escaños de 45, es decir, el 77,8%”, señaló.
Seis departamentos tienen base a 4 diputados
A la fecha y considerando los datos del censo de 2012, se determinaba que los departamentos del eje central (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) cuentan con el 71% de población, mientras que los otros seis departamentos (Potosí, Chuquisaca, Oruro, Tarija, Beni y Pando) con el 29%. Sin embargo, para preservar que los departamentos menos poblados tengan una representación más equitativa en la Cámara de Diputados se aplica el principio de equidad.
Para el efecto se establece la asignación mínima de escaños a los departamentos con menor población.
La asignación mínima de escaños a los departamentos con menor grado de desarrollo económico.
Por menor población, se otorga a Potosí, Chuquisaca, Tarija, Oruro, Beni y Pando, cuatro escaños.
En tanto, para la asignación de escaños con menor índice de desarrollo económico, se tomaron en cuenta los índices de desarrollo humano (IDH) de 2010, en los que se puede apreciar que el departamento con menor IDH es Potosí. Por ello, se le asigna un escaño adicional.



