Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: lunes 14 de noviembre de 2022
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Referendos
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José Antonio Rivera, en conferencia de prensa por la apertura de la oficina que recabará las firmas para la reforma judicial. | Daniel James
Rivera dijo que al concentrarse el poder en manos del presidente que “es jefe de Estado jefe de Gobierno y jefe del partido político, genera un caudillismo exacerbado, propio de la historia republicana contemporánea donde figura Víctor Paz, Hugo Banzer Suárez, y ahora en la figura de Evo Morales”.
“Con una reforma judicial podemos cambiar ese modelo, por eso realizamos la firma de libros para cambiar algunas leyes de la Constitución Política que nos sumergen en el caudillismo. Queremos cambiar a partir del sistema de selección y designación de las altas autoridades del Órgano Judicial que, actualmente, está en manos de los políticos del Parlamento donde se seleccionan los candidatos. Al pueblo nos dicen acepta o no acepta (…) el pueblo no elige, la elección ya la ha realizado el Órgano Legislativo”, señaló.
- ¿Cómo surge la iniciativa de la reforma judicial?
- Surge a partir de que el Gobierno decidió no encararla. El ministro conformó un comité de notables al que fui invitado, cuando teníamos toda la predisposición de avanzar con una transformación de la justicia que se encuentra sumida en una profunda crisis con corrupción, retardación de justicia, injerencia política, etc.
La ciudadanía en las calles nos interpelaba. Entonces, nos reunimos un grupo de 10 juristas con quienes trabajamos desde abril de 2021 diagnosticando las causas y decidimos enfrentar la crisis, tomando medidas inmediatas, mediatas y de largo alcance.
- ¿Cuál es la pretensión de la reforma?
- Transformar la justicia recuperándola de ese secuestro en el que la tiene el poder político, pero configurando un sistema judicial democrático que permita el acceso de todas y todos los bolivianos con igualdad de oportunidades a una justicia pronta, oportuna, idónea y eficaz, con jueces magistrados independientes, imparciales y fundamentalmente probos y con experiencias.
- ¿Cuánto se ha avanzado?
- La reforma constitucional es el punto de partida, a partir de ella se hacen reformas legislativas, hay que cambiar códigos del siglo XIX y XX, buscar la transformación académica de los abogados desde la formación, posgrado, la acreditación al litigio para que el ejercicio sea académico y no artesanal como hoy.
Hay que hacer transformaciones institucionales profundas. Se trata de una revolución judicial.
- Eso pasa por una reforma de la Constitución Política, ¿cómo lograr ese cambio?
- La CPE menciona en el artículo 411 que puede ser reformada parcialmente y entre los mecanismos menciona la voluntad ciudadana.
Cuando el equivalente al 20 por ciento de padrón electoral propone el texto de la reforma a través de sus firmas al Organismo Electoral, en cuyo caso se convoca a referéndum y el pueblo vota por aprobar o rechazar la reforma. Si aprueba ya, la Constitución está reformada parcialmente, y es lo que estamos haciendo: reformar 15 artículos de la CPE.
- Tenemos las firmas y el pueblo vota, suponiendo que gana la aceptación para la reforma judicial, ¿cómo cambiaría a partir de ese punto el caudillismo que menciona?
- Cuando la asamblea legislativa no sea quien seleccione, habrá un consejo nacional de postulaciones, integrado por ciudadanos y ciudadanas probadamente destacadas, conocidas por la sociedad, que sean designados por exámenes de competencia y por diferentes sectores (nueve), ellos deben demostrar su idoneidad.
Por examen de competencia, dos que sean designados por el Legislativo, uno por el bloque de mayoría y uno por el bloque de minoría. Por la asociación de la prensa, donde los periodistas también convoquen a un examen de competencia y designen dos.
- ¿Cómo se beneficia el ciudadano con esta recomposición ?
- En la medida que tengamos jueces probos, independientes, imparciales, deberán racionalizar el poder, evitar el abuso del poder, resguardar la democracia, protegiendo los principios democráticos de la alternancia, la coexistencia entre mayorías y minorías, que son las bases de la democracia.
El cambio constitucional promueve buscar jueces independientes e imparciales para una administración transparente, incluyendo la creación de los jueces de paz que resuelvan conflictos menores y revitalizando la jurisdicción indígena, originaria, campesina devolviéndoles sus competencias.
El problema que vivimos pudimos evitarlo con un buen Órgano Judicial, un juez independiente, en vez de salir a las calles a bloquear íbamos a los tribunales, haber inicie moción penal por incumplimiento de deberes.
Las firmas cambiarían la Constitución
La reforma judicial está sujeta a conseguir un millón y medio de firmas de apoyo a la propuesta.
Rivera señaló que tras la validación, se votaría para aceptar o rechazar las propuestas de cambio.
“Si gana la postura, la aplicación es inmediata y comenzarían reformas para la selección de ternas en diciembre de 2023 y comenzar el reemplazo de los magistrados en enero de 2024”, sostuvo.



