La crisis interna del Movimiento Al Socialismo (MAS) derivó el miércoles en una pelea sin precedentes entre legisladores oficialistas. Rolando Cuellar, afín a Luis Arce, y Gualberto Arispe, allegado a Evo Morales, se fueron a las manos tras una conferencia de prensa.
El hecho confirmó la fractura en el partido oficialista, que se exacerbó en las últimas semanas por las elecciones de directivas de la Cámaras de Diputados y de Senadores.
Cuellar afirmó este jueves que los legisladores del Chapare de Cochabamba ya no ocuparán altos cargos en el Parlamento. “Ya está la renovación en la Asamblea Legislativa”, apuntó en una entrevista en Unitel.
En respuesta, el diputado Héctor Arce, líder del ala evista en la Asamblea Legislativa, desafió a Cuellar a enfrentarse en las elecciones primarias de cara a los comicios generales de 2025.
“Nos vamos a ver en las elecciones primarias y eso es algo que está establecido en la ley”, afirmó Arce en la misma red televisiva.
Las elecciones primarias están estipuladas en la nueva Ley de Organizaciones Políticas promulgada en 2018. Para las elecciones de 2019, que luego fueron anuladas por presuntas irregularidades, se cumplió con este proceso, en enero de ese mismo año, pero estuvieron marcadas por un fuerte ausentismo. Opositores calificaron afirmaron entonces que fue “fracaso”, mientras que el MAS destacaron que fue un “éxito”.




