Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 13 de octubre de 2022
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El drama de los políticos con pretensiones de poder es que tus posibilidades siempre están sujetas a variables que van más allá de tus ganas y de tus obsesiones. No importa cuán bien o cuán mal lo hayas hecho en el pasado, no importa cuánta plata tengas, no importa si eres jefe o jefazo o si tienes partido o no lo tienes. Más allá de lo que tú y tus amigos piensan de ti, tus chances están irremediablemente atadas a tu nivel de reconocimiento nacional, a tus favorabilidades, a tus vulnerabilidades, al perfil de los competidores que el destino te ha puesto al frente y finalmente, claro, a tu intención de voto.
Y eso es lo que justamente le está pasando al inefable Fraudevo Morales. De nada le sirve ahora ser el boliviano más célebre en el mundo, haber sido dueño de vidas y haciendas durante tres lustros, haber dilapidado billones en propaganda para endiosarse, haber enriquecido a una legión de adláteres a través de la corrupción, y tampoco parece servirle suficiente lo bueno que haya podido hacer en su paso por el poder. Los números dicen que está más cagado que palo de gallinero, y dicen también que su principal rival debe estar retorciéndose de risa frente a la colección de motes que le pusieron: el títere, tilín, fantasma, o como quiera que sea que quieran llamarlo, goza de una salud electoral envidiable, de la que me ocuparé exclusivamente en otra columna.
Por el momento vamos a enfocarnos en el drama de #fraudevo, haciendo hincapié en que se trata de un drama de opinión pública y no de un drama político o personal; el hombre en cuestión todavía parece estar persiguiendo quinceañeras como es su costumbre, tiene buenos amigotes en todo el mundo y goza de un nada despreciable poder tanto en el Ejecutivo, en el Legislativo y en las corporaciones de poder masistas (mal llamadas organizaciones sociales).
Pero el drama de #fraudevo en términos de opinión pública no es menor, pues refleja lo que piensa la gente de él, no nuestros amigos, sino la gente que compone las mayorías y que define elecciones con su voto. Entre las cosas malas que una fuerte mayoría piensa de él, destacan que es un corrupto que divide al país y que el 2019 hizo fraude y no hubo tal golpe. Es sin duda por eso que necesita desesperadamente aplicarse todos los días en la dura tarea de convencernos de que es un abanderado anticorrupción, y para eso no le queda otra que acusar todas las semanas a su propio gobierno con algún caso nuevo. Para intentar revertir la opinión acerca de su condición fraudulenta, debe insistir en que, no solamente hubo golpe el 2019, sino que hay nuevos golpes y conspiraciones en su contra urdiéndose permanentemente. También debe confrontar con Camacho para establecer, por efecto comparativo, que él también divide al país, y que además es un racista y un discriminador.
Sabe seguramente también que esta es una tarea extremadamente difícil y que requiere mucho tiempo, y es por eso que ha desatado ya nomás la guerra interna en el MAS, lo que ha convertido al drama de #fraudevo en el drama del MAS y del gobierno. #fraudevo va a ser candidato a la presidencia el 2025 aunque para ello tenga que incendiar a su partido, a su gobierno y al país entero y esa es una realidad extremadamente compleja para el gobierno, que debe evaluar los riesgos de seguir durmiendo con el enemigo y que sabe que cuando se trata de ambición de poder, #fraudevo no sabe de límites. En realidad todas las facciones del MAS, ya en guerra abierta, todavía no han soltado a todos sus perros porque son conscientes de que cuando la sangre llegue al río, la cosa no va a ser chiste. Son conscientes que entre ellos, se saben dónde y cuánto han robado, con quiénes se han acostado y a quiénes han matado.
Por eso es que, entre las siempre infinitas posibilidades de la política, no se debe descartar el escenario en el que algunas facciones del MAS decidan cortar por lo sano antes de que la sangre llegue el río, entregando al jefazo a la justicia (la de acá o alguna de más al norte), cortando el problema de raíz.
#fraudevo, que además es un cobarde, podría entonces sorprendernos huyendo en cualquier momento, ya sea hacia atrás o hacia adelante.
* Página Siete da la bienvenida al comunicador y consultor Ilya Fortún, quien fue columnista de este medio desde su fundación hasta el año 2019 y que ahora retorna con sus valiosos aportes de análisis para contribuir al debate en el país.
además es un cobarde, podría entonces sorprendernos huyendo en cualquier momento, ya sea hacia atrás o hacia adelante



