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Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: miércoles 05 de octubre de 2022
Categoría: Organizaciones Políticas
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Si bien la confrontación entre los arcistas y evistas lleva ya meses, no cabe duda de que éste es el peor momento para el expresidente y líder cocalero Evo Morales. Tal conclusión surge a propósito de tres informes que han puesto bajo una intensa presión al jefe del masismo.
Los tres mencionados informes apuntan al dirigente cocalero, quien, como se sabe, está en carrera por volver al poder, como revela su diario accionar político y comunicacional.
El primer documento es el informe de fondo que ha emitido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a propósito de un violento operativo policial, ejecutado por efectivos de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis, en el hotel Las Américas de Santa Cruz el 16 de abril de 2009. Aquellos hechos, que vulneraron derechos humanos, fueron instrumentalizados por el gobierno de Evo Morales para eliminar a la “Media Luna” —así se conocía, entonces, a la oposición regional a su mandato—, mediante la justicia sumisa al poder y que se caracteriza por efectuar persecución judicial contra quien se oponga al MAS.
El mencionado informe ha establecido, en contra de la argumentación oficial, que en el caso del hotel Las Américas hubo ejecuciones extrajudiciales, torturas e injustificable detención preventiva contra los sobrevivientes de aquel tristemente célebre operativo, instruido por el entonces presidente Evo Morales contra cinco miembros de un presunto grupo terrorista: tres de ellos ajusticiados ese mismo día —Rózsa, Magyarosi y Dwyer—, dos sobrevivientes —Tadic y Tóásó—, dos sospechosos de ser colaboradores —Guedes y Mendoza— y otros acusados de nexos con este caso que, según el oficialismo, era de “terrorismo”, “separatismo” e inclusive de “magnicidio”.
El segundo informe ha sido emitido por el Departamento de Estado de Estados Unidos, a petición del congreso de ese país, sobre la actuación de la OEA en las elecciones de 2019; aunque el Gobierno, mediante su embajador ante la OEA, Héctor Arce Zaconeta, esperaba un documento que sirviera para defenestrar las conclusiones sobre esos comicios que publicó el organismo multilateral, lo cual ayudaría a sustentar la narrativa de un inexistente “golpe de Estado”, el informe fue un revés para las aspiraciones masistas y le salió el tiro por la culata, porque confirmó que en esas elecciones hubo fraude digitado para que ganara el entonces presidente Evo Morales, quien había forzado su repostulación a un cuarto mandato.
La Cancillería ha difundido también un informe, en respuesta a una petición de la senadora Centa Rek, que revela la falta de fundamentos jurídicos y científicos en el proceso por el Silala contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia. Se trata de otro factor que presiona a Morales.
Hay fuertes responsabilidades que debe asumir el jefe masista. Pero lo que se ha visto, en las últimas horas, es que como estrategia de defensa Morales ha comenzado a atacar con más fuerza de la habitual al Gobierno y en particular a cuatro de sus ministros. Y no se sabe dónde acabará esta confrontación que amenaza con una implosión y cisma en el partido oficialista.



