
Tras el pronunciamiento de la Cancillería, su titular Rogelio Mayta salió en una conferencia de prensa a señalar que el informe del gobierno de Estados Unidos que valida las irregularidades identificadas por la OEA en las elecciones de 2019 “no tiene ninguna trascendencia en Bolivia y el mundo” y que sería de relevancia para quienes tengan “mentalidad colonial”.
“Esas consideraciones hay que apuntarlo de forma clara: no tiene ninguna transcendencia en Bolivia ni en el mundo (…) Ese documento no tiene ningún valor”, declaró el Ministro de Relaciones Exteriores.
Aseguró que desde el Gobierno no se emitirá mayor criterio al respecto, pero remarcó que el reporte “no cambia nada” lo acontecido ya en el país. Calificó que impertinente el pronunciamiento de Estados Unidos. Alegó que forma parte de su pensamiento político al considerarse “superpotencia” y que por ello “actúa arbitrariamente”.
Mayta tildó de inapropiado que EEUU debata temas de otros países ya que dijo que desde el Gobierno boliviano se respetan los asuntos internos de otras naciones.
“Nosotros no hacemos críticas, no hacemos análisis ni tratamos de ser jueces. Respetamos y siempre mantenemos esa posición. Respetamos y exigimos respeto”, argumentó.
Manifestó además que el informe del Departamento de Estado seguramente es de importancia para quienes tienen “mentalidad colonial”.
“En términos de transcendencia, ese reporte es algo de su dinámica interna (de EEUU), no nos afecta. Probablemente pueda tener algún valor para alguna persona o algunas personas que tengan mentalidad colonial. Ese no es el caso del Gobierno ni del pueblo boliviano que es soberano”, apuntó la autoridad.
Asimismo, fue consultado sobre el pedido que realizó el embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Héctor Arce Zaconeta, para transparentar los resultados de las elecciones en las que se detectaron irregularidades por la OEA, dirigida por Luis Almagro, y ahora descarta los resultados.
El Canciller respondió: “Lo que queda lesionado es la imagen de EEUU. Lo han venido haciendo desde décadas una posición que muestra más que respeto por la comunidad internacional, una intromisión. La imagen de Bolivia no queda mellada ni afectada, la imagen de nuestro pañis la ha construido nuestro pueblo que a una situación tan crítica y grave como haber sufrido un golpe de estado, una crisis política enorme, una casi fractura social se ha repuesto y ha retomado el cauce democrático a través de unas elecciones en 2020”.



