El líder cocalero y expresidente de Bolivia, Evo Morales, denunció en días anteriores la existencia de un “Plan Negro” gestado en su contra y contra actuales parlamentarios cochabambinos; involucró a autoridades de su propio partido político, el Movimiento Al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP).
Surgieron repercusiones, ataques y contraataques. Los ministros de Gobierno y Justicia y Transparencia Institucional, Eduardo del Castillo e Iván Lima, respondieron a Morales negando la existencia del supuesto "Plan Negro" en su contra.
Este lunes, dirigentes de los productores de coca del Trópico de Cochabamba, salieron a la palestra, cuestionaron “ataques” y pidieron que los ministros Lima y Del Castillo den un paso al costado.
El ejecutivo de la Federación Centrales Unidas, Vicente Choque, cuestionó que existe un “ataque frontal” a su organización política.
“No puede haber un ataque de esa manera. Nosotros habíamos ya debatido en algunas ocasiones sobre algunos ministros que no están trabajando y no están acompañando a nuestro Gobierno central. Son algunos ministros, algunos ni siquiera son militantes”, dijo.
Se refirió a los ministros Lima y Del Castillo, y enfatizó que defenderán el Proceso de Cambio,
”Queremos decirlo claramente, que ellos den un paso al costado. Eso es lo que vamos a pedir (…). Ahí está el Ministro de Gobierno, el de Justicia, esos dos frontalmente por los medios de comunicación están atacando”.
El 7 de septiembre, Morales implicó al vicepresidente David Choquehuanca y al ministro de Defensa, Edmundo Novillo, entre otras personas en el denominado “Plan Negro” en contra suya. Expuso hojas en las que la primera tenía una pirámide en la que se detallan pasos desde 2021 hasta 2025, con aspectos como planificación, recaudación de recursos, reclutamiento de líderes, “sabotajes a congresos”, “campaña de desprestigio” y otras.
Al día siguiente, Del Castillo expresó que “no está gobernando apenas para un partido político”, y que tienen instrucciones directas del presidente del Estado, Luis Arce, y del vicepresidente.
Lima fue en la misma línea que Del Castillo. Sostuvo que la intención del Gobierno no es entrar en confrontación con el exmandatario y dirigente cocalero
El dirigente Choque insistió: “Ahí está el Plan Negro, a eso nosotros nos referíamos, a un ataque frontal. No estamos generalizando, son algunos ministros, hemos aclarado, el Ministro de Gobierno y el Ministro de Justicia”.
Sin embargo, los dirigentes del Trópico negaron que haya división en su partido y aseguraron que lo que existen son intereses de ministros que “están cuidando sus pegas”.
El ejecutivo Federación Yungas Chapare, Florencio Vallejos, acotó que se mantendrán unidos.
“Siempre ha habido los traidores (…). Han tratado de dividirnos, han tratado de hacernos la maldad la maldad. Sin embargo, no van a poder dividirnos”-
Morales enfatizó que el supuesto plan implica acciones de desprestigio en su contra por temas como narcotráfico, marchas, viajes, entrevistas, corrupción, ilícitos y otros. Pero, también mencionó a los senadores Leonardo Loza y Andrónico Rodríguez y al diputado Gualberto Arispe, todos cochabambinos y ligados a la región del Trópico de bases cocaleras.
Agregó que buscarían perjudicar a Loza con temas de contrabando, narcotráfico, corrupción y explotación aurífera. Contra Arispe, narcotráfico, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y corrupción. Contra Rodríguez, narcotráfico, muerte de esposos Andrade – policías y enriquecimiento ilícito.




