- El Deber - Santa Cruz: ALD nombra a Yelly Baldivieso como gobernadora en suplencia para el 1 y 2 de abril
- BRÚJULA DIGITAL - Evo pide no votar por Revilla ni por otros candidatos respaldados por Paz
- Urgente BO - Ante las amenazas de Vargas y Quispe, la sala plena del TSE apoya a Ávila y rechaza las presiones
- EJU TV - TSE expresa su respaldo a Ávila ante los «ataques y descalificaciones infundadas»
- EJU TV - TED Beni completó el sorteo de franjas y designó más de 8.000 jurados
- Brújula Digital - El TSE rechaza presiones y denuncia amenazas contra Ávila
- Urgente BO - TED Santa Cruz sortea jurados electorales y ubicación de candidatos en la papeleta
- BRÚJULA DIGITAL - Análisis: voto blanco y nulo ganó en 77 de los 87 municipios de La Paz
- BRÚJULA DIGITAL - Análisis: voto blanco y nulo ganó en 77 de los 87 municipios de La Paz
- Urgente BO - Conoce quiénes componen el nuevo Concejo Municipal de La Paz
- EJU TV - “NGP no estaría participando en dos procesos electorales”: La clave para la anulación de la sigla que dejó fuera a Yahuasi
- Correo del Sur - Yahuasi pierde batalla en el TSE y NGP, su personería
- Urgente BO - TSE rechaza recurso de Yahuasi y anuncia cancelación de la personería jurídica de NGP
- Brújula Digital - |OPINIÓN|Cuando la política se vuelve un negocio|Jaime Navarro|
- El Deber - TSE ratifica suspensión de segunda vuelta en La Paz e inicia trámite para cancelar la personería de NGP
- Correo del Sur - TED Chuquisaca ratifica debate para este domingo 12 de abril
- UNITEL - Los comicios para elegir al gobernador de Santa Cruz, Beni, Tarija, Oruro y Chuquisaca están programados para el domingo 19 de abril. El silencio electoral rige desde el jueves 16 de abril
Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: martes 26 de julio de 2022
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
En pocos días más cumpliremos un nuevo aniversario patrio y nos ubicaremos a tan solo tres años del Bicentenario de la fundación de la República de Bolivia, hecho histórico que debiera marcar un tiempo trascendente para procurar la integración entre los bolivianos y la búsqueda de su desarrollo, bienestar y prosperidad. Sin embargo, se ignora el Bicentenario, ya sea por el discurso fundacional que caracterizó a la Constitución de 2009, o por cálculo político, pues se sigue apostando a la confrontación como mecanismo de consolidación partidaria en el poder. En todo caso, los ciudadanos de Bolivia debemos reivindicar esta fecha, pues la República es la base de nuestra historia y convivencia en común.
Vivimos días de desunión. La nación boliviana es despreciada como concepto y espacio de integración, pretendiendo reemplazarla por el denominado estado plurinacional, el cual no se basa en un espíritu sincero de reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, sino en la distorsión de la causa indígena para asegurar el control partidario de los espacios de representación que les corresponde a los pueblos indígenas.
Por otra parte, no por ignorar los problemas estructurales del estado boliviano, estos desaparecerán. La narrativa de la post verdad puede ser útil para contentar a los núcleos duros de algunos sectores sociales, pero no alcanza para superar los problemas estructurales que sufren el estado nacional y la sociedad boliviana en sus necesidades de progreso y mejora sustentable de su calidad de vida.
Si bien, hemos experimentado años en los que se incrementaron sustancialmente los ingresos de las personas, las empresas y del estado, dando lugar a la llamada “bonanza económica”, cualquier análisis serio de la economía nacional y de la situación social, presentará como resultado que estos avances no son sólidos, pues el 80% de la población aún subsiste desde la informalidad y muchas de las familias que experimentaron los beneficios de un nivel de vida de clase media, corren el riesgo de retroceder hacia condiciones de pobreza, lo que además puede provocar una situación de grave malestar social.
El Bicentenario no debiera ser cuestión de mayores enfrentamientos sino un camino hacia la construcción pendiente de una verdadera nación boliviana en la cual todos nos sintamos integrados, respetados e incluidos, en nuestras libertades, derechos y anhelos comunes de desarrollo, tanto en lo individual como en lo colectivo.
En ese camino, tenemos mucho que analizar y debatir, desde nuestras diferentes posiciones, para concertar bases comunes sobre la construcción de un verdadero estado de derecho y un auténtico estado autonómico que garantice la unidad de la nación mediante el reconocimiento de las autonomías de sus departamentos, municipios y territorios indígenas. Una república que limite el poder de los gobernantes, mediante la sujeción a la Constitución y la alternancia en el poder y garantice la libertad y los derechos fundamentales de todos los ciudadanos con la construcción de una justicia verdaderamente independiente.
Temas para resolver hay muchos, la institucionalización del estado, el fortalecimiento democrático, la reforma de la justicia, una educación competitiva a nivel internacional, una salud que brinde cobertura al conjunto de la población, un marco legal que genere condiciones a los emprendedores y productores para invertir y desarrollar su iniciativa, creando empleo sostenible, un modelo autonómico que permita a cada departamento forjar su propio proyecto de desarrollo en función de sus potencialidades particulares, una política de seguridad que evite que el narcotráfico se apodere del país, el proceso de urbanización, el vaciamiento de las áreas rurales, la consolidación de las ciudades intermedias, los desafíos de las áreas metropolitanas, los retos de la economía digital, etc.
El Bicentenario es una gran oportunidad para proyectar una nación y un país diferente para lo que queda del siglo XXI, después de que hemos perdido las dos primeras décadas del nuevo milenio por la confrontación social y el desconocimiento de nuestra historia en común. La sociedad civil debe apropiárselo y transformarlo en el espacio del debate ciudadano para una Bolivia democrática, desarrollada, prospera y moderna.
es una gran oportunidad para proyectar una nación y un país diferente para lo que queda del siglo XXI



