Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: miércoles 13 de julio de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Se posterga el censo. Impera de alguna manera la sensatez. Este censo nació con problemas técnicos, falta de coordinación, dificultades de avanzar. Todo eso estaba poco maduro y difícil de implementar. No se hizo suficiente en el tema de la boleta censal, tema cartográfico, etc.
Retroceder ha sido lo mejor que ha hecho el Gobierno.
Habrá que ver cómo van a manejar los recursos y los gastos que se han hecho en todo esto. Hay un presupuesto de 68 millones de dólares, de los cuales 40 son de Fonplata, 16 millones del BID y 1,6 millones del TGN. Habrá que ver las reprogramaciones.
Sin embargo, en general, impera la sensatez sobre la tozudez porque hasta hace unos días se quería llevar contra viento y marea este censo cuando se veía que no había condiciones técnicas y faltaba liderazgo técnico y político.
Por otra parte, esto parece una tentativa política de ganar tiempo. Un censo mal hecho con informaciones sumamente complejas que iban a determinar nuevas distribuciones de escaños de diputados y redistribución de recursos financieros para toda la nación iba a generar muchos conflictos. Con esta postergación, se postergan también los conflictos.
Las cosas van a funcionar en la medida en que se entienda en que el censo es la operación técnica que necesita mayor acuerdo político, consensos entre alcaldes, gobernadores, partidos políticos y Gobierno Central.
Debemos sacar la mejor fotografía posible en términos estadísticos, capaces de mirar cómo está la situación de vivienda, de población, etc. No es sólo un acto técnico, sino también político En ese momento, el dato se convierte en un instrumento de planificación y de solución de problemas cuando está bien hecho.
La postergación del censo es sensata, pero también muestra las dificultades técnicas enormes que ha tenido el Gobierno, la incapacidad de concertar con los actores y e articular el censo como un elemento político.



