Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: lunes 16 de mayo de 2022
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
No comprende que la plurinacionalidad es irreversible, los sectores históricamente excluidos ahora son actores directos en lo social, lo político y económico.
Redacción Central /
Las fuerzas políticas de oposición en el país son víctimas de las agrupaciones ciudadanas, porque les resta capacidad de presencia territorial y apoyo de lo nacional popular, aseguró el vocero presidencial Jorge Richter.
En declaraciones al programa Desacuerdo, conducido por Susana Bejarano, Richter explicó que desde 2003 hacia adelante la vieja partidocracia de la oposición no ha reflexionado sobre cuáles han sido las causas del agotamiento del modelo de la democracia pactada, sobre la recomposición de la nueva emergencia política y su falta de capacidad de estructurar una propuesta con visión de país.
“En el país hay una oposición política partidaria que es víctima de lo que ellos habían ideado como un mecanismo para perpetuarse en el poder, las agrupaciones ciudadanas. Hoy el mal de la oposición son las agrupaciones ciudadanas porque les resta capacidad de tener presencia territorial, no tiene capacidad nacional y adolecen de alternativas de movilización popular, que es lo fundamental para hacer política”, sostuvo.
El vocero presidencial dijo que a eso se suma la otra oposición, el conglomerado cívico mediático institucional, desde donde nacen las líneas a asumir y que los actores políticos partidarios solamente las instrumentalizan.
Sin embargo, Jorge Richter advirtió de que tanto ese conglomerado mediático como la oposición no comprenden que la plurinacionalidad en el país es irreversible, porque los sectores que históricamente fueron excluidos y marginados ahora son actores directos en lo social, lo político, económico y cultural.
“(La oposición) no comprende cuáles son los factores de incidencia que tienen (esos sectores) en nuestro país. Sin comprender eso, la oposición camina sin rumbo, sin un modelo político, económico, social y cultural que proponerle al boliviano, que lo dejen a consideración de la población en un proceso electoral. No tienen capacidad electoral y sólo les queda la vía violenta”, manifestó.



