Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 29 de abril de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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La semana pasada publiqué en mi perfil de Facebook un párrafo que criticaba la demanda de incluir la categoría de mestizo en el Censo, a lo cual un amable lector me comentó lo siguiente: “(..)¿vos de qué etnia sos al amparo de esa Constitución? Y yo, descendiente de españoles, musulmanes y de judíos sefarditas, ¿qué hago? ¿Le pongo Guaraní aunque no sea? ¿Dónde queda mi derecho a la identidad personal, a mi propia imagen, al cómo me autopercibo?”.
A lo que respondí lo siguiente en varios comentarios: “en el marco de las naciones y pueblos que vivían antes de la colonia y que el Estado (…) en teoría dice reconocer y que en la práctica sigue siguiendo colonial: con una de las 36 naciones indígenas de tierras altas, mis padres hablan aymara. (…) “Vos y yo somos mestizos, eso no está en discusión. Solo que yo, en apoyo a una de las naciones y pueblos indígenas (…) me identificaré [en el Censo] con una de ellas. Además, porque mis padres y abuelos son de una de esas naciones y yo me autoidentifico con una de ellas, aunque hace años vivo en la ciudad y no en el campo. (…) En tu caso la cosa está sencilla (…), si no eres por descendencia de ninguna de estas naciones indígenas, asumes una identidad cultural urbana como la cruceña, la paceña, etc. (…)”.
El diálogo mencionado arriba tiene un eco muy fuerte en los medios escritos y las redes sociales en estos momentos, al respecto escribí en otra columna que, desde el punto de vista de las ciencias sociales, es difícil pensar que alguien no tenga algo de mestizo. Porque básicamente no existen culturas puras en el sentido cultural y porque además el mestizaje cultural está presente en mayor o menor medida en la mayoría de los pueblos y culturas del mundo. En este caso, los bolivianos pueden identificarse como indígenas y no indígenas y ser mestizos.
Para desentrañar la conversación con el amable lector de mi perfil de Facebook, intentaré develar la falsa dicotomía entre la identidad étnica (indígena) y la identidad cultural (mestiza) en relación a la boleta censal, para ello acudiré a algunas definiciones que ofrecen las ciencias sociales sobre estos dos conceptos. El concepto de identidad étnica, de manera general, se refiere al sentido de pertenencia e identificación a un determinado grupo o pueblo indígena. En el caso de nuestro país el concepto hace referencia al sentido de pertenencia con alguna de las naciones y pueblos indígenas, aspecto que es necesario precisar de manera específica en el Censo 2022 para la planificación de las políticas públicas, sobre todo para las poblaciones indígenas más vulnerables del país, como, por ejemplo, los T’simanes y Mosetenes de La Paz, los Yuquis de Cochabamba y los Ayoreos de Santa Cruz. Entonces, si bien la identidad étnica también toma en cuenta los elementos culturales, no se remite necesariamente a la cultura en general de un departamento o un país, sino a la cultura específica de un pueblo indígena en el contexto del Estado Plurinacional.
Sin embargo, cuando se habla del concepto de identidad cultural, se refiere al sentido de pertenencia a un conjunto de los rasgos distintivos, espirituales, materiales y afectivos que caracterizan una sociedad o grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, creencias y tradiciones. En el caso de nuestro país este concepto en el contexto de las sociedades interculturales podría hacer referencia al sentido de pertenencia a lo cruceño, paceño, chapaco, cochalo, colla, camba, etc. Aspecto que no es necesario contraponer al concepto de identidad étnica en el Censo 2022, para la planificación de las políticas públicas de las poblaciones urbanas, siendo que hay otras preguntas en la boleta censal que permitirán conocer la situación social y económica de los habitantes de cada departamento.
En este sentido, cuando se dice que la boleta censal sólo toma en cuenta lo indígena (la identidad étnica) y no toma en cuenta a los mestizos (la identidad cultural), en el fondo se busca crear una falsa dicotomía entre lo indígena y lo mestizo. Dicha premisa no toma en cuenta que el mestizaje es una condición cultural presente en mayor o en menor medida en todos los bolivianos. En este contexto, la salida a este debate tampoco es poner como opción de respuesta en la boleta a la pregunta de autoidentificación étnica: lo indígena y lo mestizo. Porque la pregunta se suscribe a la cuestión étnica, porque busca saber los aspectos demográficos de este segmento poblacional.



