Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: viernes 22 de abril de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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Las élites cruceñas buscan boicotear el Censo y manipular a la población con mentiras.
En 2019, la derecha y sus medios impulsaron el relato falaz del fraude electoral para justificar la ruptura constitucional. Tres años más tarde intentan articularse en torno a mentiras y miedos respecto al Censo con el objetivo de generar, en el corto plazo, convulsión social y desgaste del Gobierno.
El partido de Luis Fernando Camacho, denominado Creemos, las organizaciones cívicas y actores de la élite cruceña son los principales impulsores de marchas de protesta contra ese estudio que busca generar información de toda la población con carácter demográfico estadístico, social y de vivienda para los próximos 10 años.
Por ejemplo, un diputado, exvocero del arzobispado de Santa Cruz convertido en actor político opositor, en un mitin, divulgó varias falsedades sin siquiera sonrojarse. Dijo por ejemplo que se quiere ocultar la realidad con el Censo, rebajar la cantidad de habitantes cruceños y hasta cuantificó sin ningún asidero científico la cantidad de habitantes actuales del departamento oriental.
Es decir, su estrategia busca inflar mediáticamente lo más posible la cantidad de habitantes de Santa Cruz para que, si el Censo establece una cantidad menor, se manejará el discurso de que el Gobierno rebajó el número de habitantes para perjudicar al departamento.
La estrategia busca exacerbar el lado emocional de las y los cruceños, hacerles sentir miedo, enarbolar otra vez la idea del centralismo y de que el Gobierno, con el Censo, se volcará en contra de los intereses generales.
Todos esos relatos se asemejan a la construcción política y mediática del discurso de “fraude monumental” visualizado en 2019, que fue el sustento del golpe de Estado y del régimen de terror de Jeanine Añez, que dejó un saldo de 38 muertos, centenares de heridos, perseguidos arbitrariamente y torturados.
Esos relatos de la élite cruceña fueron calificados por Carlos David Guachalla, viceministro de Planificación y Coordinación, como un boicot contra el Censo mediante la aplicación de una campaña de desinformación.
Esa construcción política y mediática contra el Censo invisibiliza o minimiza verdades como que el Instituto Nacional de Estadística socializó los preparativos del Censo en todo el país, con información a sectores sociales e institucionales.
Esta socialización se efectuó de manera separada en cada lugar, empezó el 24 de marzo en Santa Cruz de la Sierra y concluyó en Cobija, Pando, el 14 de abril, y fue de manera abierta a la sociedad civil en general, con el fin de transparentar el trabajo censal y responder las dudas de la población.
La invitación para asistir a las socializaciones fue abierta (se publicó en la página web del INE) y una clara muestra de ello es que en estas actividades participaron varias organizaciones sociales, alcaldes, representantes municipales, juntas de vecinos, autoridades universitarias y público en general.
Por ejemplo, en La Paz, la diputada de Comunidad Ciudadana de Oruro Mariel Peñaloza Lema, según un reporte del INE, resaltó la calidad de la exposición del Censo y lo hizo en sus redes sociales, destacando que el trabajo es netamente técnico.
El relato de la derecha también ignora que el Censo tiene asegurado el financiamiento para su ejecución y que se cuenta con el respaldo de organismos internacionales reconocidos que sustentan los preparativos del estudio.



