En el acto homenaje del 70 aniversario de la Central Obrera Boliviana (COB), el presidente Luis Arce reflexionó a los afiliados a cerrar filas ante la amenaza de un golpe fascista de la derecha “obsesionada” con volver al poder para acabar con las conquistas en favor del pueblo boliviano.
“Tenemos la absoluta certeza de que llegado el momento, una vez más, nuestra gloriosa Central Obrera Boliviana sabrá ponerse a la altura de la historia y cerrará filas para impedir el golpe fascista, que es la única forma que tiene la derecha de intentar volver al poder”, dijo el Jefe de Estado en su discurso.
La COB, que fue vanguardia en la recuperación de la democracia a fines de los años 70 y principios de los 80, y que fue decisiva para recuperar la democracia en 2020, debe estar alerta para responder a cualquier plan de desestabilización de la derecha, enfatizó.
Advirtió que, a través de algunos medios funcionales, que “sirven de bocina”, la oligarquía trata de mellar la unidad del pueblo boliviano con mentiras e intrigas, “porque saben que un pueblo dividido es presa fácil de sus afanes golpistas”.
“Hoy muchas conquistas alcanzadas corren grave riesgo de ser revertidas, la derecha reaccionaria no descansa un minuto y continúa con sus planes subversivos obsesionada con el derrocamiento de toda expresión de un Gobierno popular”, alertó.
En ese sentido afirmó que la fuerza proletaria es inconmensurable y que la conciencia de clase y su estrecha alianza con el movimiento campesino originario, sujeto histórico del cambio revolucionario del país, “derrotarán una y mil veces a los que pretendan restaurar la república discriminatoria de los pueblos».
“No les tenemos miedo, contamos como ayer con el apoyo firme y revolucionario de los trabajadores, de las trabajadoras», subrayó.



