Ya pasaron 11 meses y cuatro días desde que las autoridades subnacionales asumieron sus cargos para dirigir el futuro de los departamentos en el caso de los gobernadores y los municipios en el caso de los alcaldes, por lo que empiezan las primeras evaluaciones antes de llegar al año de administración.
Parece que las autoridades del denominado eje nacional (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) llegaron para generar conflictos políticos y olvidarse del trabajo que deben plasmar en favor de la ciudadanía que los eligió para dirigir el desarrollo de cada región en los próximos cinco años.
En la sede de Gobierno, los elegidos fueron Santos Quispe como gobernador del departamento e Iván Arias como alcalde del municipio más importante, los dos que llegaron a estos cargos parece que perdieron la brújula de la administración pública y están dejando en el abandono a los paceños.
Quispe como autoridad departamental no quiso meterse con la vacunación, se negó a poner la contraparte que por ley le corresponde para la construcción de la doble vía a Desaguadero, demostrando que poco o nada le interesa la vertebración caminera.
Sobre el Gobernador pesan denuncias que van desde el consumo de bebidas alcohólicas hasta el nepotismo, pero Quispe ni se inmuta y considera que es su momento al frente del departamento.
En el caso de Arias, este matutino ya sacó una serie de delitos que está cometiendo, pero para él son simples errores y no quiere saber de fiscalizaciones, vengan de donde vengan.
En Cochabamba la situación del municipio del Cercado es similar a la de La Paz, donde el excapitán Manfred Reyes Villa considera a la Alcaldía como su hacienda y se dedica a apropiarse obras que no son municipales y como ejemplo está la dotación de agua en la zona sur de la urbe, que fue un trabajo del Gobierno central mediante la monumental obra como es Misicuni.
Reyes Villa en los últimos días no apareció en los sectores donde hay problemas con las viviendas que se están derrumbando por la filtración de nueve pozos que fueron construidos por el municipio, problema que no fue solucionado desde el pasado año.
En Santa Cruz, Luis Fernando Camacho activó la publicidad de un falso federalismo que intentó posicionar y que al darse cuenta de que no le estaba llevando a buen puerto, viró y volvió al enfrentamiento con el Gobierno central, al que culpa de todos sus males.
Camacho hasta ahora no abrió para atención a los ciudadanos el Hospital de Montero, tampoco quiere poner la contraparte para la construcción de carreteras en Santa Cruz.
La autoridad está pasando por una crisis política por la salida de sus filas de muchos legisladores nacionales y departamentales, lo que provocó que cometa el delito de vulnerar los estatutos autonómicos de Santa Cruz y designar a un secretario de su confianza como Gobernador mientras él estaba en Brasil poniendo a un lado al vicegobernador.
Los tres departamentos están sufriendo el abandono de sus autoridades y eso se palpa en la ciudadanía que puede empezar a firmar los libros para un posible revocatorio.



