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Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 03 de abril de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El Censo es el recuento de datos estadísticos sobre toda una población específica. De ese modo, se pueden conocer sus características con precisión. Es decir, el Censo es la recopilación de información de un grupo de personas para conocer mejor cómo se conforma la población del país y cuáles son sus necesidades. Así, pueden identificarse la edad, sexo, nivel de educación, raza, identidad de género, ingresos mensuales, acceso a servicios básicos, características de la vivienda habitada, entre otros. Tiene como rasgo y principal objetivo cuantificar a la población exhaustivamente; proporcionar información estadística que caracterice a esta población y sus viviendas mostrando su distribución en el territorio nacional; facilita información a niveles geográficos pequeños; y algo que es sumamente importante, debe generar la base cartográfica para determinar la representación política en el país. Los resultados nos permitirán conocer las principales características demográficas y socioeconómicas de la población que reside en el territorio nacional, asimismo de sus condiciones habitacionales. Además, será clave para saber cómo cambió la estructura de la población en la última década, podremos conocer si la cantidad de ciudadanos en edad de votar es equivalente a los inscritos en el padrón electoral.
La información estadística que surge a partir del operativo debe servir de base para la elaboración de planes generales de desarrollo y la formulación de programas y proyectos a cargo de organismos del sector público, como también a ser utilizada por las personas y empresas del sector privado para investigar, planificar y llevar adelante proyectos basados en información oficial. En el último Censo de 2012 ha quedado pendiente la inclusión de la categoría “mestizo” en la pregunta sobre autoidentificación étnica, especialmente de las ciudades capitales, información base para determinar políticas socioeconómicas gubernamentales. Políticamente es imperativo velar por el control para impedir y evitar la migración de vecinos y habitantes el día del Censo, la importancia de permanecer en el lugar de residencia influirá en la repartición de recursos y de escaños por representación poblacional, esto último es sin lugar a dudas fraude electoral, ocurre en todo el país y altera los datos finales. Hace algunos días desde La Paz, la Fejuve, afín al oficialismo en coordinación con las organizaciones sociales, está promoviendo el traslado de personas a sus comunidades de origen para el 16 de noviembre. Debemos sumar que existe preocupación porque la transparencia y control social para acompañar el proceso es casi inexistente, el INE se ha negado sistemáticamente a proporcionar información que permita conocer en detalle la encuesta y otros aspectos. El Censo no puede conducir al sistema político boliviano a un escenario de desconfianza aún más crítica, por el contrario, el país habría perdido la oportunidad de estabilizarse, la solución empieza por la apertura a la sociedad civil. Todos los actores políticos, desde partidos políticos, gobierno central, gobiernos departamentales, municipales deben empezar a involucrar a la sociedad civil en el control y diseño de políticas públicas a partir de mediciones estadísticas y generación de iniciativas ciudadanas. La Constitución Política del Estado facilita a gobernaciones y alcaldías a crear sus propias instituciones de estadísticas. Si estas instituciones involucrarían a actores de la sociedad civil, habremos dado un paso importante no solo para la confianza política, no solo para evitar que el control social esté condicionado a intereses políticos o partidarios, sino para la institucionalidad a largo plazo en Bolivia.



