Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 01 de abril de 2022
Categoría: Organizaciones Políticas
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La fractura entre Evo Morales y el gobierno de Luis Arce es cada vez más evidente, pero aún son muchos los temas que los unen, entre ellos el juicio a la expresidenta Jeanine Añez y su posicionamiento en las relaciones internacionales.
Por ejemplo, ha llamado la atención que, en pleno ataque de Rusia a Ucrania, el expresidente Morales haya dicho en su discurso alusivo al aniversario del MAS que “los mejores aliados de nuestra revolución democrática y cultural” son Venezuela, Cuba y Rusia.
En Venezuela ya no quedan vestigios de democracia ni de derechos humanos, en Cuba tampoco existen esos valores desde hace 63 años y Rusia está cometiendo crímenes internacionales de guerra con su ataque en contra de Ucrania.
Tal como dijo el escritor nicaragüense Sergio Ramírez en una entrevista con este medio, el discurso de Evo Morales está lleno de telarañas de la guerra fría que le impiden ver la realidad. Creer que esos regímenes son de izquierda o que representan algo bueno para Bolivia puede ser una demostración de ingenuidad, de ignorancia o de malicia.
Entre tanto, el presidente Luis Arce suele ser más moderado y sobrio que Morales en temas de política exterior y, en ese marco, ha decidido callar sobre la invasión rusa a Ucrania y tampoco hace alarde de sus relaciones con dictadores como Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro o Daniel Ortega.
Sin embargo, sus embajadores en la ONU y en la OEA han optado por la abstención frente a las resoluciones de condena a Rusia emanadas de esos organismos internacionales, lo que puede entenderse como un apoyo implícito a Rusia y un revés a Ucrania, cuyos habitantes son las víctimas de la guerra.
El 2 de marzo, el país se abstuvo de votar en la Asamblea de la ONU por una resolución que exigía a los rusos que retiren sus fuerzas militares. El 5 de marzo, Bolivia también se abstuvo en la ONU de votar por otra resolución para investigar posibles violaciones de derechos humanos por parte de Rusia. El 23 de marzo, el país se abstuvo de votar en la ONU a favor de un inmediato cese de hostilidades en Ucrania. Y el 25 de marzo, Bolivia se abstuvo de votar en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuando se aprobó la resolución que pide a los rusos retirar a sus tropas y regresar a un camino de diálogo y diplomacia.
Como se puede advertir, en el fondo los aliados de Evo Morales son también los amigos de Luis Arce. Si bien existen matices entre ambos discursos, en el fondo ambos coinciden en sus acciones.



