Explicó que no se puede tener mucha variación con respecto al censo de 2012 y que las preguntas deben estar asociadas, esta vez, al tema tecnológico que hace años no se consultaba.
Sobre la pandemia, se quiere establecer el efecto que tuvo en la población.
El ajuste se realizará en los siguientes meses tras una evaluación de cada una de las preguntas y el entendimiento y la comprensión de las mismas “para que no tengan un grado de ambigüedad”, explicó con respecto a las variables socioeconómicas y demográficas.
Entre tanto, en cumplimiento del cronograma, se proyecta terminar la actualización cartográfica, que comenzará la próxima semana, y llevar a cabo el precenso en julio, según el director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia, citado por ABI.
A su turno, el viceministro de Autonomías, Álvaro Ruiz, aclaró que la competencia es del gobierno y no de grupos de poder o logias.




