Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: sábado 12 de marzo de 2022
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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En toda guerra la primera víctima es la verdad y los medios de la derecha están en guerra contra el Gobierno. En realidad, fuentes inconfesables les pagan por ello. Lo cierto es que buscan posesionar una serie de ideas muy débiles pero que, con la magia de los medios de comunicación, ellos buscan inflar.
Tal es el caso de la supuesta división del Movimiento Al Socialismo.
Es verdad que hay varias corrientes en el partido de gobierno. Pero es que siempre las hubo. Desde un inicio estuvieron presentes los sindicatos, los militantes de los partidos de la izquierda tradicional, los sectores cocaleros y los kataristas.
Finalmente ellos llegaron a unificarse en torno a Evo Morales. Pero antes ya existían sectores contrarios al expresidente como el de Alejo Veliz, que terminó aliado con Manfred Reyes Villa. Ya en el poder pronto se fueron desgajando varios grupos del tronco central: Santos Ramírez, Rebeca Delgado, Juan Villca, Román Loayza y hasta el hoy ultraderechista Alejandro Almaraz.
Ninguno de ellos destacó en solitario. Así que lo que menos debe preocuparles a los masistas es que haya nuevos desgajamientos.
De hecho es la historia de los partidos políticos de Bolivia. No recuerdo uno solo que no se hubiera dividido en alguna parte de la historia. Ocurrió con los grandes como el Liberal y el Movimiento Nacionalista Revolucionario y con los pequeños como Falange o con el Partido Obrero Revolucionario.
La solución moderna y democrática es ir a primarias y ahí podrían presentarse todos quienes quieran ser candidatos, como ocurre con los partidos, por ejemplo, de Argentina o de Estados Unidos. Ahí es seguro que Evo Morales arrasará. Pero probarse (para usar una palabra camba) es gratis.
El tema es cómo se presentan temas de cotidianidad como graves sismos. Si Evo dice algo le critican por decir eso y cuando no dice también. Si Luis Arce le coincide con él lo pintan como marioneta y si no está de acuerdo entonces dicen que Evo ha perdido fuerza.
Eso claramente no es periodismo, pero qué se le puede pedir a los medios en este siglo XXI que promete ser aún más movido que los anteriores. (Jaime Iturri Salmón e periodista)



