Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: jueves 03 de marzo de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El embajador de Ucrania en la ONU, Sergii Kislitsia. | AFP
Líderes políticos y expresidentes de Bolivia cuestionaron ayer la decisión del Gobierno de Luis Arce de abstenerse de votar por la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) que condena la invasión rusa a Ucrania.
El texto de la ONU “deplora” la agresión rusa contra Ucrania y “demanda” a Moscú que ponga fin y que “retire de inmediato, por completo y sin condiciones” todas sus fuerzas militares del territorio de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente.
El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé dijo que en este caso no cabía la abstención de Bolivia si ya antes había condenado la invasión. Por coherencia con la Carta de la ONU y la propia Constitución Política del Estado, correspondía apoyar la resolución de la ONU.
En tanto los lideres de las fuerzas opositoras en la Asamblea Legislativa, el expresidente Carlos Mesa y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, coincidieron en calificar de “indignante” la posición de Bolivia asumida en la ONU.
El también exmandatario del país Tuto Quiroga consideró la actitud de Bolivia como “ignominia internacional”. Acusó al MAS de violar la Constitución, traicionar la causa marítima y dejar al país como “paria diplomático” en el continente.
De los 193 países miembros de la ONU, 141 aprobaron la resolución que condena la agresión rusa, cinco la rechazaron (Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea, Rusia y Siria) y 35 se abstuvieron de votar. Bolivia está entre estos últimos junto a Nicaragua, China, Cuba, Irán y otros.
Los delgados de Venezuela (que apoya a Rusia) y otros 11 países no asistieron a la sesión extraordinaria de emergencia de la Asamblea General de la ONU.
La Asamblea también exige que todas las partes permitan el paso seguro e irrestricto a quienes busquen salir del país, que faciliten la entrada y distribución de asistencia humanitaria, que protejan a la población civil sin distinciones de ningún tipo, y que respeten los derechos humanos.
Deplora “la participación de Bielorrusia en este uso ilícito de la fuerza contra Ucrania y exhorta al país a que cumpla sus obligaciones internacionales”.
Cuestionamientos
“Si condenaste la agresión no cabía la abstención. @MRE_Bolivia ¿Qué valor tiene nuestra adhesión a la Carta ONU y la CPE que rechazan la guerra de agresión como medio para solución de conflictos entre Estados?”, cuestionó Rodríguez Veltzé en su cuenta de Twitter.
El 24 de febrero, a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bolivia expresó su preocupación por la operación militar de Rusia en Ucrania y exhortó a ambos países a “preservar la paz”.
“Indignante la posición del Gobierno de Arce que no condena la invasión y ataque indiscriminado ruso en Ucrania y se ‘abstiene’. El MAS viola la CPE, los valores del mundo democrático y traiciona la decisión de los bolivianos ante la paz y la soberanía de las naciones”, publicó Mesa en redes sociales.
Por su parte, Camacho señaló que la abstención de Bolivia es “deplorable”. Acotó que “el Gobierno de Luis Arce vulnera el artículo 10 de la Constitución al no rechazar la guerra y, por el contrario, actúa en complicidad, al igual que las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua”.
De parte del Gobierno, la viceministra Gabriela Alcón afirmó que Bolivia tomó una posición clara a través de un comunicado de la Cancillería, puesto que es un país pacifista y llama a la paz y respeto a la Carta de Naciones Unidas.
La excanciller de Bolivia Karen Longaric Rodríguez escribió en su cuenta de Twitter: “Mientras las democracias del mundo repudian la monstruosa invasión y agresión de Putin a Ucrania, Bolivia se abstiene de condenarlas en la ONU, violando principios y normas internacionales, además de la Constitución Política del Estado, a la que el MAS se acostumbró a pisotear”.
Para el político Samuel Doria Medina hay desacuerdos en el oficialismo. “El MAS no se pone de acuerdo sobre Ucrania. El Gobierno, Evo y sus diputados tienen posturas opuestas. Bolivia queda mal. Es hora de condenar la invasión con firmeza y a una sola voz”.
El mundo opta por la paz
El texto aprobado, promovido por los europeos y Ucrania, “deplora en los términos más fuertes la agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania” en violación del artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza e insta a todos los miembros a que respeten la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de cualquier Estado.
“El mensaje de la Asamblea General es alto y claro”, dijo a la prensa el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. “Pongan fin a las hostilidades en Ucrania, ahora. Abran la puerta al diálogo y a la diplomacia, ahora”, agregó.
Según el representante de la Unión Europea, Olof Skoog, “Rusia ha optado por la agresión. El mundo, por la paz”. La histórica votación de una resolución de la Asamblea General de la ONU fue convocada tras el fracaso del Consejo de Seguridad del organismo, el pasado viernes, en aprobar una resolución similar por el veto de Rusia.
Este resultado muestra el “aislamiento” de Rusia y que el “mundo está con Ucrania”, remató Skoog.
Embajador de Ucrania acusa a Rusia de genocidio y pide respetar la Carta de la ONU
Aunque la resolución adoptada por la Asamblea no sea ejecutiva, sí cartografía la postura de la comunidad internacional con respecto a la guerra y, sobre todo, a Rusia, “donde un dictador europeo quiere restaurar la antigua gloria del pasado”, en palabras de la embajadora de EEUU ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, que subrayó que Rusia se está preparando para “incrementar la brutalidad” de su ofensiva contra Ucrania.
Cerró el turno de oradores el embajador ucranio, Sergii Kislitsia, que no ahorró detalles al describir la barbarie que sufre su país, como el bombardeo de zonas residenciales o del memorial del Holocausto de Babi Yar en Kiev. “El objetivo de Rusia no es sólo la ocupación, sino el genocidio” de los ucranios, aseguró. “Es muy fácil firmar la Carta de la ONU en tiempos de paz. Pero es nuestro deber confirmarla e implementarla en tiempos de guerra. Por favor, respeten la Carta de la ONU, respeten a su secretario general”, instó entre aplausos Kislitsia, que agradeció a los Estados miembros la acogida de refugiados.
La primera réplica fue la de su homólogo ruso, Vasili Nebenzia, desde su asiento, sin subir al atril de los oradores. Nebenzia repitió el argumentario del Kremlin: “La negativa (de Moscú) a apoyar el proyecto de resolución de hoy es un voto a favor de una Ucrania pacífica y libre de radicalismo y neonazismo”.



