Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: domingo 20 de febrero de 2022
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Acoso y violencia política
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Página Siete Digital
La expresidenta Jeanine Añez tiene dificultades para hablar y tiembla cuando recuerda lo ocurrido el viernes, cuando un juez había autorizado su salida a un hospital, aunque después retrocedió. En una nueva audiencia de acción de libertad, este domingo denunció que es víctimas de violencia psicológica y sufre amedrentamiento.
Pero no es todo. A través un manuscrito que publicó en ese ínterin, afirmó que “queda claro que violadores y narcotraficantes tienen más derechos que una expresidenta que no ha cometido ningún delito y que es una presa política”.
A nombre de la exmandataria, Carolina Ribera interpuso otro recurso de acción de libertad, esta vez contra la gobernadora de penal de Miraflores, Stephania Cervantes, y el director nacional de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, por presuntamente mantenerla “incomunicada”.
Este medio accedió a la intervención de la exmandataria en la vista judicial. Se la ve afectada, se expresa con dificultad y a momentos tiembla.
Añez contó su versión de lo ocurrido el viernes. Dijo que sacaron a su hija con engaños y sufrió una segunda crisis al enterarse la forma en la que fue desalojada del penal.
Ribera denunció el viernes ante la prensa que fue sacada contra su voluntad y a empujones. El Gobierno, en contrapartida, aseguró que obstaculizó la atención de la exmandataria.
El Juzgado Octavo de Sentencia en lo Penal a cargo de Franklin Siñani determinó el viernes el traslado de la expresidenta Añez hasta el Hospital de Clínica, cercano a la cárcel de mujeres.
Sin embargo, luego de que el Gobierno movilizara a funcionarios y grupos de choque para impedir su salida, el juez Siñani retrocedió y dispuso que la exjefa de Estado sea atendida en el penal, así sea “en contra de su voluntad”.
Denuncia
Añez denunció que ingresaron a su habitación cinco personas para hacerle una valoración con “una actitud prepotente”.
“Vivo en estado de crisis, nerviosa como lo estoy en este momento. En una actitud prepotente para hacerme una valoración de acuerdo a una nueva resolución del juez. Creo que no hicieron el traslado esperando la presión política ante el juzgado.
“Me dijeron que eso no era opcional, como diciéndome que ‘te la vamos a hacer (la revisión) por las malas’ y yo les dije: ‘Vamos a ver cómo es que lo van a conseguir’. Esta situación de prepotencia que yo veía en estas personas provocó una nueva crisis”, añadió.
Contó además que sus cuadros de crisis fueron presenciados por autoridades del penal. “Se me endurece las mandíbulas, se me ponen rígidas las piernas, empiezo a temblar y creo que las autoridades saben porque también estaban acompañados por los doctores de acá”.
Huelga
La exmandataria denunció además que es víctima de maltrato sicológico en medio de la huelga que comenzó hace 12 días. Contó que solicitó que cerraran la puerta de su habitación, pero contra su voluntad la mantiene abierta para que los aromas de la cocina lleguen hasta ella.




