
La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) pidió este lunes, mediante un comunicado que se deje de “instrumentalizar” la justicia en Bolivia, que solo despierta una duda “de querer encubrir” lo que pasó en 2019. En ese sentido, también manifestó su temor de “que las promesas de reforma judicial queden en el olvido”..
En el comunicado que lleva el título de “Justicia para Bolivia”, se pide que se inicie de una vez el proceso de reforma judicial, toda vez que es “urgente contar con un sistema judicial idóneo e imparcial” que devuelva la confianza y la esperanza a la población.
El monseñor Giovani Arana, secretario general de la CEB hizo referencia a una parábola de que “en una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres”, un juez “corrupto que se resistía a hacer justicia a una pobre viuda”. La parábola, leyó Arana, refleja “significativamente la situación actual del sistema judicial en nuestro país, que viven en grave deterioro”.
Así, se reflexiona que se ha generado la pérdida de toda credibilidad en la población y suscitados crecientes reclamos para una reforma profunda y de raíz “que garantice una administración de justicia ecuánime, transparente y libre de toda presión política y social”.
En el comunicado se hace referencia a los operadores de justicia que liberaron a feminicidas con sentencia, pero también al juicio “contra autoridades del Gobierno transitorio constitucional, militares, policías y cívicos conducido entre graves deficiencias legales y violando los derechos humanos más elementales, despertando una seria duda de querer, de esta manera, encubrir una verdad de lo acontecido en el año 2019, reconocida por veedores e instituciones internacionales”.
“Lo que el pueblo boliviano quiere es que la administración de la justicia actúe en el estricto cumplimiento de las leyes, con transparencia, autonomía y en un total respeto a la verdad”, remarca.
Los obispos dicen que como su misión de pastores de la Iglesia católica en Bolivia, les preocupa “que las promesas de reforma de la justicia queden en el olvido. Por eso, pedimos que se inicie, de una vez, el proceso de reforma con la participación y consenso de todas las instituciones y fuerzas vivas del país”.
Asimismo, la CEB considera que “es urgente” contar con un sistema idóneo e imparcial que devuelva la confianza y la esperanza a personas víctimas “de la retardación y manipulación de la justicia” para vivir en paz, armonía, serenidad y respecto sagrado a la vida.
“Las personas y los derechos humanos no caducan en ninguna circunstancia. Es hora de dejar de perder el tiempo en la instrumentalización de la justicia para dedicarnos a hacer que germinen sueños, suscitan profesáis y visiones”, se lee en el comunicado.



