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Medio: ABI
Fecha de la publicación: domingo 13 de febrero de 2022
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La persecución política es un discurso recurrente de representantes de la oposición en Bolivia, sobre todo, al momento de enfrentar a la justicia para rendir cuentas. Así lo considera el diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Juanito Angulo. Opina que la estrategia de la victimización busca la evasión de responsabilidades ante el pueblo.
“El pueblo boliviano ya está cansado de escuchar del trillado discurso político de lo que manifiestan constantemente: la persecución política”, sostuvo en entrevista con la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Existen varios ejemplos: la expresidenta de facto, Jeanine Áñez, aseguró que su privación de libertad hasta la fecha es un “amedrentamiento político” tras los hechos de 2019.
Al respecto, Angulo considera que existen hechos concretos de que la opositora cometió delitos que deben ser tratados por la justicia.
Recordó que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Bolivia) verificó en un informe especializado que Áñez se autoproclamó como presidenta en una sesión sin quórum.
Esa acción violó el Artículo 169 de la sucesión presidencial establecido en la Constitución Política del Estado.
La Sentencia Constitucional 0052/2021 estableció de manera inapelable que la llamada "sucesión ipso facto" que se argumentó para justificar la autoproclamación de Áñez es inconstitucional.
Durante el gobierno de facto de Áñez se perpetraron masacres, ejecuciones extrajudiciales, torturas, detenciones ilegales y otras graves violaciones de derechos humanos, según el GIEI.
“Acá no existe ninguna persecución política y no va a existir, porque estamos en un Gobierno democrático e instituciones democráticas, no estamos el periodo de facto”, dijo el legislador Angulo.
Otros casos emblemáticos de opositores que fugaron con el argumento de la persecución política es el caso del exministro de la Presidencia, Yerko Núñez, quien se declaró en la clandestinidad.
Similar situación ocurre con el exalcalde de La Paz, Luis Revilla, que es procesado por un presunto caso de sobreprecio en la adquisición de buses PumaKatari. Ante la situación, se declaró en la clandestinidad.
Otro hecho reciente es el relacionado a Antonio Parada, principal investigado por el caso de la creación de ítems fantasma en la alcaldía de Santa Cruz. Fugó a Brasil con el argumento de persecución.
Fernando López, el exministro de Defensa, uno de los protagonistas de las masacres de Senkata y Sacaba junto al exministro de Gobierno, Arturo Murillo, abandonaron el país al considerarse perseguidos.
“Están buscando la impunidad. Aquí, hay dos cosas que se tienen que establecer: la impunidad o la justicia”, aseveró Angulo.



