
Este jueves se consuma la estrategia del Gobierno, apoyada por el sistema judicial, de enjuiciar en la vía ordinaria a la expresidenta Jeanine Áñez, desconociendo su mandato entre 2019 y 2020, y en medio de críticas de opositores y de su defensa legal. La exmandataria enfrenta el primero de varios juicios que le abrieron en huelga de hambre y tras haber perdido ayer una acción de libertad más.
La Fiscalía pide diez años de cárcel para la exautoridad, por los delitos de resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, e incumplimiento de deberes.
NUEVA BATALLA PERDIDA
Ayer, Áñez perdió una nueva batalla legal tras haberse rechazado una acción de libertad interpuesta por su defensa.
En la audiencia, el juez Octavo de Sentencia en lo Penal de La Paz, Franklin Siñani, ratificó la detención preventiva en la cárcel Miraflores debido a que persisten los riesgos procesales como obstaculización y fuga durante la investigación.
La defensa de Áñez fundamentó en la audiencia los argumentos para que se pueda defender en libertad, sin embargo, esto fueron rechazados.
“Tengo derecho a un proceso justo con un tribunal competente como es el Tribunal Supremo de Justicia, si la Asamblea Legislativa Plurinacional lo aprueba con dos tercios de los votos”, demandó la exmandataria al cuestionar la forma de su detención y los cargos que se la acusa.



