Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 03 de febrero de 2022
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Procesos contra autoridades electas
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Tras haber sido detenido luego de ser encontrado en su despacho con bebidas alcoholicas, el gobernador de La Paz se declaró víctima de un complot de los opositores y su abogado lo hizo aún mejor. Cuando una periodista consultó sobre la situación de la autoridad, respondió que su cliente estaba “más sobrio que usted y yo”.
El asunto es que este mismo abogado recomendó a su cliente no someterse a una alcoholemia y justificó esta decisión argumentando que no había motivos para sospechar de que esté ebrio.
Pero el sentido común indica que la mejor decisión de un sobrio detenido injustamente por consumo de bebidas alcohólicas es justamente someterse a una prueba de alcoholemia. No hacerlo es dar la razón a quienes lo acusan.
Por ello es incomprensible que el gobernador Santos Quispe se haya opuesto a ese examen, que si es como dice su abogado, habría dado negativo, lo que le habría permitido desbaratar en un instante las acusaciones en su contra.
El asunto es que no es el primer caso en que Quispe enfrenta acusaciones de este tipo, lo que hace dudar aún más de su versión.



