Medio: Opinión
Fecha de la publicación: miércoles 02 de febrero de 2022
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El anuncio del ministro de Justicia, Iván Lima, de realizar un urgente y necesario proceso de evaluación a los jueces en el país, por los fallos equivocados que emiten en algunas oportunidades, confirma que la justicia está bajo escrutinio y que debe, necesariamente, mejorar en toda su estructura.
“Estamos ante un iceberg de corrupción y no lo vamos a permitir”, afirmó Lima el fin de semana, tras confirmarse que el denominado violador serial y feminicida Richard Choque se benefició de la detención domiciliaria, con argumentos poco convincentes, pese a que tenía una sentencia por asesinato,
Así como este caso, hay otros en los que algunos jueces instruyen beneficios que no corresponden a reos rematados, lo que permite que peligrosos delincuentes estén sueltos para cometer crímenes atroces.
El ministro dejó entrever que existe una organización criminal compuesta por malos administradores de justicia, que se debe desmantelar; pero, asimismo, destacó que hay jueces probos que aplican correctamente la justicia.
Evaluar a los más de 1.100 jueces que trabajan en el país será una tarea ardua, pero necesaria, para que permanezcan en el sistema judicial quienes lo merecen, aquellos que además de haber llegado por mérito propio hayan demostrado un buen trabajo, con fallos correctos y que se ajustan al debido proceso.
La labor de un juez exige a quien ocupa este cargo mucha dedicación, análisis, actualización y que se rija por un sentido estricto de la justicia.
Para juzgar a una persona, el juez requiere conocer bien la ley, además de ajustar sus fallos a la norma sin favorecer a nadie y sin el ánimo de perjudicar.
La evaluación que anunció el ministro (si es que se llega a implementar), no debe, sin embargo, ser utilizada como una excusa para sacar del Órgano Judicial, a los jueces que no comulgan con determinado partido político.
A partir de la evaluación que se realice a los jueces, será importante concretar la anunciada reestructuración de la justicia, de la cual se viene hablando desde hace ya muchos años.
Es importante no solo contar con jueces probos, sino también fiscales que acusen con vehemencia a los que han cometido delitos y que, en su caso, sobresean a los inocentes.
Después de seleccionar al personal idóneo que maneje la justicia, incluidos todos los auxiliares y administrativos que sean necesarios, se tendrá que, también, mejorar el presupuesto para el Órgano Judicial e implementar infraestructura donde se atienda a los litigantes y a todos aquellos que están en busca de justicia.
Mejorar la justicia es posible, pero todo depende de la voluntad que impriman las autoridades y de quienes trabajan como operadores en el sistema judicial boliviano.



