Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: domingo 26 de diciembre de 2021
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Democracia paritaria
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Algunas de las mujeres que resaltaron en la actividad política en 2021. | Los Tiempos
En 2021 el país tuvo un año intenso en todos los ámbitos de la actividad política, y, sin duda alguna, las mujeres tuvieron un rol protagónico en esta agitada agenda desde la oposición, el activismo y la defensa de los derechos humanos, la reivindicación indígena o el movimiento cívico, entre otros ámbitos.
Desde la oposición política varias parlamentarias hicieron de la Asamblea Legislativa una trinchera de lucha democrática contra las leyes que el oficialismo pretendía imponer y que, según ellas, vulneraban los derechos ciudadanos y la Constitución Política del Estado. Entre ellas se puede nombrar, por ejemplo, a Andrea Barrientos, Samanta Nogales, Toribia Lero de Comunidad Ciudadana (CC) y Centa Rek de Creemos.
Barrientos, la multifacética (filósofa, activista, cantante, política y mujer de negocios) senadora cochabambina marcó fuerte su presencia en este primer año de gestión proponiendo, contestando y cuestionando a sus adversarios políticos del Movimiento Al Socialismo y fiscalizando sin tregua la acciones del Ejecutivo.
A sus 82 años y con un pasado inquebrantable de lucha contra las dictaduras de Bolivia desde la de Hugo Banzer, Amparo Carvajal no se rinde y ocupa hasta hoy la primera línea en la defensa de los derechos humanos.
Durante las movilizaciones de los cocaleros de Yungas por recuperar su sede y enfrentar a la dirección paralela impuesta por el MAS, emergió de entre las bases Tomasa Medina, una líder innata que se enfrentó a las fuerzas antimotines de la Policía durante varias jornadas.
Si bien la actividad política de Jenny Montaño se circunscribe al ámbito de la ciudad de Sucre como concejala municipal, su tenacidad y dinamismo la llevó a coronarse como la primera mujer en presidir la directiva de un equipo de fútbol y llevarlo a obtener el título de campeón nacional. Sí, hablamos de Independiente Petrolero, el actual número uno del balompié nacional.
Rosario Baptista, la ex vocal del Tribunal Supremo Electoral, fue sin duda otra protagonista este 2021, luego de renunciar al cargo denunciando irregularidades en el órgano electoral, una de las instituciones más importantes del Estado.
Toribia Lero, la diputada indígena de CC por Cochabamba que está dando voz a la lucha de los pueblos del centro del país, también sobresalió este año por su compromiso de lucha contra el acoso y la violencia política.
Tanto por su activismo político como por su compromiso en la defensa de los derechos de su madre, Carolina Ribera tuvo gran atención mediática y ciudadana este año. La hija de la expresidenta Jeanine Áñez está convencida de la inocencia de su madre y lucha por ello en todos los foros posibles, nacionales e internacionales.
Lizeth Beramendi desde el Conade de Cochabamba o Roxana Graz desde el Comité Cívico de Potosí, y una lista larga de mujeres luchadoras bolivianas, se adueñaron de una buena parte de la historia de este 2021. Unas más mediáticas otras más silenciosas, pero este año fue de ellas.
ANALISTA: BUEN COMIENZO, PERO FALTAN MÁS ACCIONES
A diferencia de las gestiones pasadas del Movimiento Al Socialismo, en las que sus militantes mujeres asumían roles protagónicos e incluso las presidencias en las cámaras legislativas, como Rebeca Delgado, Susana Rivero, Gabriela Montaño y otras, este año la presencia femenina del oficialismo tiene un perfil bajo.
La politóloga y analista política Marité Zegada considera que este bajo perfil no es una acción deliberada del MAS, sino una consecuencia de las presiones que recibe este partido de sus movimientos sociales y la propia forma de organización el Gobierno.
El Gobierno recibió muchas presiones este año y privilegió a mujeres de las organizaciones sociales, como las Bartolinas, y otorgó espacios de poder a otras instancias del Gobierno, como el Ejecutivo o el servicio exterior, según Zegada.
“El Gobierno quiere dar una lógica distinta a sus anteriores gestiones. No quiere contaminarse con exministros como Juan Ramón Quintana o asambleístas como Gabriela Montaño o Susana Rivero”, detalló.
Según la politóloga, el MAS buscó renovarse en los espacios de poder y hay mucha gente nueva en todo el aparato estatal que controla el MAS.
En tanto, la oposición amplió sus espacios y hay mucha gente más joven y mujeres. “Se ha ampliado a esos dos niveles. Se percibe que toda esta gente que ha llegado al Legislativo tiene bastante voz, antes no se las escuchaba, aunque algunas destacaban, como la exdiputada Norma Piérola, pero de manera personal, no orgánica”, refiere Zegada.
Para la analista esto es un buen inicio, pero hace falta un plan más amplio de despatriarcalización de las organizaciones políticas. Muchas de éstas incluyen a mujeres sólo porque necesitan mostrar que cumplen con el tema de paridad de género que exige la ley y no tanto por una necesitad de ampliar sus espacios de participación.



