Una vez más el Movimiento Al Socialismo muestra su poder de convocatoria que emana desde las raíces más profundas del pueblo y demuestra que los partidos de oposición están más alejados de la realidad que vive el país.
A partir el lunes, el pueblo boliviano está caminando desde Caracollo rumbo a La Paz bajo la consigna de fortalecer la democracia del país y apoyar la gestión del presidente Luis Arce Catacora, que el 18 de octubre de 2020 lograba una apabullante victoria sobre los candidatos de la derecha boliviana.
La marcha empezó con más de cinco mil bolivianos que se dieron cita en Caracollo, pero con el pasar de los días esta cantidad va aumentando, demostrando que la conciencia del pueblo boliviano se encamina a la defensa de la democracia, que fue debilitada en 2019 con el golpe de Estado de Jeanine Añez y apoyado por el actual gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.
Este debilitamiento de la democracia se demostró con los bloqueos y los actos violentos de los mismos actores del golpe de Estado que no respetan el voto de la población e intentan tomar el poder mediante una receta que en el primer golpe debilitó la democracia.
La Marcha por la Patria y la Democracia una vez más demuestra que dos urbes no son toda Bolivia y que hay un pueblo movilizado y dispuesto a defender la decisión de los bolivianos que se refleja en las urnas.
Esta marcha que se desarrolla encabezada por Evo Morales, el líder indiscutible del Movimiento Al Socialismo, del Proceso de Cambio, empieza a desmoronar todas las intenciones golpistas de Camacho, de Mesa y de otros actores que como siempre prefieren actuar desde las sombras para después encontrar los réditos.
La Marcha por la Patria es un espaldarazo a la buena gestión del presidente Luis Arce y ratifica el compromiso del pueblo boliviano con el Proceso de Cambio que estuvo a punto de derrumbarse con la presencia de Jeanine Añez al frente del Estado mediante un gobierno de facto que nos llevó a una profunda crisis económica.
Bolivia una vez más se ve fortalecida para encaminar los próximos cuatro años y llegar al Bicentenario de la fundación de la patria con el sueño cumplido de reducir la pobreza extrema, de convertirse en un país industrializado y exportador de productos con valor agregado y por encima de todo respetando el voto de cada uno de los bolivianos.
Esta marcha le gana la pulseta a las mal denominadas marchas, paros o bloqueos por la libertad y democracia, intentando mostrar el país en una profunda crisis, cuando la realidad es otra, y se puede esperar mucho más en cuanto al crecimiento económico que se tenga en los próximos cuatro años de Gobierno.




