Medio: Opinión
Fecha de la publicación: sábado 20 de noviembre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El diputado por Comunidad Ciudadana (CC) Gustavo Aliaga,
luego de los recientes conflictos a raíz de la abrogada Ley 1386, observa que
el “poder alterno de Evo Morales” dentro el gobierno de Luis Arce causa
profunda inestabilidad política que afecta al país y al prestigio boliviano
ante la comunidad internacional.
“Estamos un momento de profunda inestabilidad, la gente en
las regiones ya no acepta líderes de ningún lado y el mundo nos ve como un país
inestable”, dijo a tiempo de remarcar que este fenómeno ha dado paso a que las
regiones comiencen a tomar protagonismo por el factor de poder político.
El diplomático boliviano indicó que el manejo político y
económico no está siendo llevado de manera eficiente, porque la influencia de
Evo Morales causa mucha distorsión dentro el gobierno.
Citó como ejemplo las críticas del exministro de la
Presidencia Juan Ramón Quintana, dando un “golpe bajo” a Luis Arce al apuntarlo
de no saber gobernar y señalar a los asambleístas del MAS de no saber defender
sus propias leyes.
Lamentó que el gobierno de Arce no asimile que la crítica no
es de Quintana sino de Morales, porque cuando habla está diciendo lo que piensa
Evo Morales, quien está llevando al país al hoyo de la política internacional, alineándose
a los gobiernos dictatoriales de El Salvador, Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Señaló que, en medio de esta situación, se ahondan las
diferencias entre regiones, donde el oriente sigue creciendo al 6% y el
occidente sigue parado, lo que aumenta la inestabilidad no solo política, sino
también económica.
Aliaga recuerda que la gente buscó estabilidad y por eso,
probablemente, respaldó con el 53.11% al presidente Luis Arce, pensando que
podría desarrollar sus actividades económicas en forma normal.
Considera la economía sigue siendo automática por los
precios internacionales de las materias primas, lo que demuestra que Arce “no
es un presidente que garantiza eficiencia económica”.
Sostuvo que no se puede seguir en este ritmo de profundas
diferencias y sugiere que, en estos tres meses de pausa, con motivo del fin de
año y los dos primeros meses de 2022, se ingrese a un tiempo de reflexión para
evitar mayores confrontaciones entre regiones y sectores opuestos.
Cree urgente corregir el factor de inestabilidad dentro el
mismo gobierno y evitar que el próximo año Bolivia ingrese a la “democracia del
populismo complejo y difícil”, junto a El Salvador, Nicaragua, Venezuela y,
probablemente Brasil, porque la incertidumbre sería mayor agravando la
situación de desempleo que agobia a muchos bolivianos.



