Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 18 de noviembre de 2021
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Marchas, bloqueos, paros y otros
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Centenares de gremiales, vecinos y transportistas protagonizaban la
“Gran marcha de la paceñidad” que se realizaba en el centro de la ciudad. Sin
embargo, al llegar a la plaza San Francisco se produjo un enfrentamiento con
sectores afines al MAS, que derivó en una gasificación y uno de los
afectados por los efectos de los químicos fue el alcalde de La Paz, Iván Arias.
Mientras, los afines al MAS le quitaron el celular a una periodista de
Unitel mientras gritaban "prensa vendida".
La protesta se realizaba de forma pacífica. Al llegar a San Francisco
se encontraron con un grupo afín al MAS, y en ese momento comenzó el
enfrentamiento. La Policía utilizó gases lacrimógenos. De en medio del
tumulto salió el alcalde Arias, quien fue puesto a buen recaudo, pero se lo
vio afectado por los gases lacrimógenos.
Luego, los afines al MAS atacaron a los periodistas que realizaban su
trabajo. Mientras el tumulto insultaba al medio de comunicación, una
mujer le quitó el celular a la reportera de la red Unitel, Carla Mercado. Sus
colegas persiguieron a la agresora y pudieron recuperar el aparato.

Pese a la lluvia que caía en la sede de Gobierno, los manifestantes
salieron desde tres puntos de la ciudad al centro paceño en “regocijo”
por la abrogación de la Ley 1386, pero también en contra del
“paquete de leyes” inconsultas. “Nada nos detiene a pesar de la
lluvia, está bajando gente desde el Cementerio General, aquí está la
concentración en la avenida Montes y también de la plaza Bolivia. Es una
marcha pacífica. Gracias al pueblo de La Paz”, resaltó el alcalde Iván
Arias.
En el trayecto de la avenida Montes se veía al menos medio centenar de
estandartes de gremiales; los vecinos también tenían la tricolor; y otros
ciudadanos portaban la bandera de La Paz. La columna abarcaba varias
cuadras . “¡Fuerza compañeros!”, “¡No, no, no! No me da la gana, vivir en
dictadura, como la venezolana”, eran algunas de las arengas de los marchistas.



