Medio: Jornada
Fecha de la publicación: lunes 15 de noviembre de 2021
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Marchas, bloqueos, paros y otros
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Las protestas en Bolivia se mantuvieron este lunes, en
la octava jornada de un paro indefinido que cumplen parcialmente comerciantes,
transportistas y cívicos hasta que el Parlamento del país cumpla la promesa del
presidente Luis Arce de abrogar una polémica ley que se considera contraria a
las libertades ciudadanas.
En ciudades como
Cochabamba, Santa Cruz, Potosí, Sucre y La Paz se cumplen en esta jornada
manifestaciones contra la ley 1386 de Estrategia Nacional de Lucha contra la
Legitimación de Ganancias Ilícitas y el Financiamiento al Terrorismo.
Esto pese a que
el pasado sábado, el presidente Luis Arce anunció la abrogación de la norma,
para lo cual envió al Parlamento un anteproyecto de ley que será tratado por
«dispensación de trámite» primero en la Cámara de Diputados este lunes y por el
Senado a primera hora del martes.
En Cochabamba los
gremiales o comerciantes informales marcharon por el centro de la ciudad para
dejar claro que este conflicto «no se soluciona con palabras sino con papeles
firmados», aseguró a Efe el representante regional de ese sector, Omar
Rodríguez.
Por su parte, el
representante de las empresas privadas de esa región manifestó que «se ha
decidido continuar en estado de emergencia y en vigilia».
En Santa Cruz la
huelga se ha mantenido con un margen de tiempo para que la población se
abastezca de alimentos y el pedido de algunos comerciantes para retornar a las
ventas.
El Comité Cívico
cruceño definió en la víspera mantener la presión hasta que se logren
reivindicaciones adicionales como la anulación de leyes consideradas «malditas»
y la restitución de los dos tercios de votación en los debates parlamentarios.
Marchas y
contramarchas
En Potosí y Sucre
lo que parecía una jornada normal se volvió, según medios locales, en un día
con bajo movimiento puesto que ni la labor comercial ni el tránsito han sido
del todo normales.
En Sucre hubo una
manifestación de sectores afines al oficialismo que reclamó la restitución de
las actividades tras el anuncio de abrogación de la ley, mientras que el
transporte pesado y vecinos contrarios a la norma realizaron bloqueos
callejeros.
Algo similar pasó
en Tarija, donde una masiva concentración oficialista exigió «paz y respeto a
la democracia».
Al final de la
tarde, en La Paz se instaló la Asamblea de la Paceñidad liderada por el alcalde
opositor Iván Arias para definir medidas hasta que se consolide la anulación de
la ley 1386.
En las puertas
del edificio municipal se congregaron partidarios del alcalde y del
gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) entre los que hubo grescas y
enfrentamientos a favor y en contra de las protestas, por lo que la Policía
tuvo que intervenir lanzando gases lacrimógenos.
En las próximas
horas se prevé que la Cámara baja inicie el tratamiento de una ley abrogatoria
de la 1386 que luego pasará al Senado para su análisis y aprobación el martes a
primera hora.
El Gobierno de
Arce y sus partidarios insisten en que las protestas son un «pretexto» para
gestar un nuevo «golpe de Estado» como consideran que sucedió en 2019.
El expresidente y
máximo líder del MAS Evo Morales admitió que los anexos de la ley «afectaban a
algunos sectores».



