Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 15 de noviembre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
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A muchos no nos gusta el estilo de gobierno del presidente Luis Arce,
que parece creer que el haber sido elegido con el 55% de los votos, lo habilita
para desconocer la opinión del restante 45% que no votó por él.
Por eso, la primera demanda esencial de la movilización ciudadana en
curso, es algo que le hemos venido pidiendo recurrentemente: que gobierne para
todos los bolivianos. La segunda exigencia que le hacemos es que gobierne en el
marco de la Constitución Política del Estado que, nomás al abrirla ahí, en la
segunda parte de su primer artículo dice: “Bolivia se funda en la pluralidad y
el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del
proceso integrador del país”.
Y no, a pesar de lo que dice un audio atribuido a Rolando Borda, actual
secretario ejecutivo de la COD de Santa Cruz, y presuntamente dirigido al
Viceministro de Régimen Interior y Policía, Nelson Cox, la población que está
movilizada no quiere “tumbar” al gobierno, ni está saliendo a las calles “a
matar o a morir”, como dice supuestamente Borda, que saldrá “su gente”, a menos
que la policía, y si fuera necesario, el ejército, someta “de una vez” a los
manifestantes.
Nuestra movilización, a pesar de algunos exabruptos de líderes cívicos
con escasa sensibilidad política (atributo que tampoco tiene el presidente
Arce, lo cual es aún más lamentable tratándose de la máxima autoridad política
del país) es pacífica y enmarcada en el derecho constitucional a la protesta.
No se puede ni pensar en interrumpir el mandato de Arce, pues ello
debilitaría aún más la institucionalidad democrática y abriría el camino a un
absoluto deterioro de la situación general del país. Lo que hay que hacer es
recuperar la democracia. Y, por ello, más allá del problema específico de la
ley 1386 y otras que integran lo que se ha denominado “el paquete autoritario”,
lo esencial, en este momento, es la restitución de los 2/3 para la toma de
decisiones en la Asamblea Legislativa Plurinacional, espacio por excelencia
para el debate amplio y detallado de las iniciativas de ley que afectan la vida
del conjunto de los bolivianos.
Mientras no existan condiciones para que la oposición pueda hacer valer
su voz en la ALP y persista la sordera gubernamental, no nos quedará otra
opción que salir a las calles, una y otra vez, para hacer escuchar nuestra voz
y defender nuestros derechos. Y en la calle, se mezclan aspiraciones legítimas
con otras que pueden resultar cuestionables.
Presidente Arce, salve su gobierno, no empuje al país por caminos que
inevitablemente conducen al desastre total. Ah, y por cierto, los pobres a los
que usted arenga para volcarlos contra los “ricos”, no creo que compartan la
aspiración que usted ha declarado, quizá como recurso retórico a falta de
otros, más sólidos, de convertir Bolivia en un país socialista; por el
contrario, es más probable que quieran progresar, salir de la pobreza y seguir
siendo libres.



