Medio: Opinión
Fecha de la publicación: sábado 13 de noviembre de 2021
Categoría: Institucional
Subcategoría: Vocales
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La vocal del
Tribunal Supremo Electoral (TSE) Rosario Baptista, elegida por la Asamblea
Legislativa Plurinacional para ejercer funciones por seis años, el 19 de
diciembre de 2019, presentó su renuncia al cargo y dirigió una carta al
vicepresidente del Estado, David Choquehuanca, en la que advierte de la
situación en la que se encuentra el país y de un secuestro por parte de un
partido político.
Asimismo, denuncia
que no puede ejercer sus funciones porque es acosada, perseguida e impedida de
cumplir con sus obligaciones, además de atentar contra su libertad, seguridad e
integridad. Actualmente está sometida a dos procesos disciplinarios y aseguró
que está en curso una investigación penal abierta.
Baptista llama al
Vicepresidente a devolver a la gente el derecho de vivir en libertad.
Estas son las 12
frases textuales que se encuentran en la misiva.
- Mis deberes hacia la ciudadanía se
vieron coartados por criterios alejados de lo jurídico, que responden
principalmente a criterios de oportunidad política y conveniencia
partidaria.
- Es imposible cumplir con el mandato que
me ha delegado el pueblo en el Órgano Electoral debido a su sujeción a la
corriente autoritaria, absolutista y antidemocrática que gobierna el país
y permite la recurrente violación sistemática de los derechos humanos.
- Es imposible la tutela de los derechos
políticos y de identidad, y menos aún la preservación de la
institucionalidad democrática.
- El partido gobernante ha montado un
escenario en el que ha tomado control total de todos los Órganos del
Estado, que operan solo para crear en la gente la ilusión de que vivimos
en una democracia, de la cual solo queda la organización de elecciones
periódicas, en las que el voto es el único elemento que ha sobrevivido al
desmantelamiento de la democracia, pero dadas las condiciones legales,
técnicas e institucionales, es solo nominal.
- La voluntad ciudadana y la soberanía son
manipuladas no solo a través del resultado del voto, sino a través de la
información que se brinda a la ciudadanía para perpetuar en el poder al
partido gobernante, al que están obligadas a responder todas las
autoridades públicas, tal como determina expresamente su Estatuto
Orgánico, recientemente registrado por el TSE, pese a mi voto disidente
fundamentado en derecho.
- El MAS-IPSP nunca perderá una elección,
se requiere un Órgano Electoral realmente independiente, abierto a la
observación y verificación ciudadana y dispuesto a devolver a la
ciudadanía el derecho a elegir libremente.
- Los hechos muestran que no existe en nuestro
país un sistema de justicia acorde con los elementos esenciales de la
democracia, y por tanto no existen condiciones para el ejercicio de los
derechos humanos, situación que deliberadamente permite el accionar impune
de las autoridades gubernamentales, el surgimiento de grupos irregulares y
la pérdida de las libertades democráticas.
- El MAS-IPSP ha secuestrado la soberanía
del pueblo, depositándola en el partido político, que no responde al
interés general y necesidades de la población, vulnerando los derechos
humanos y quebrantando por completo el Estado Constitucional de Derecho,
utilizando a los poderes públicos para desvirtuar cualquier
cuestionamiento a su accionar, encubriendo toda responsabilidad de las
autoridades que operan en su favor, para proteger una mentira
generalizada.
- Más allá del proceso electoral 2019, en
el proceso electoral 2020 se ignoraron los verdaderos resultados y
principios obligados de respeto a los derechos humanos, sometiendo a la
ciudadanía a la voluntad de un partido político.
- El único medio posible para restablecer
la democracia es la justicia, las efectivas garantías constitucionales y
la defensa del Estado de Derecho, para el ejercicio pleno de los derechos
humanos, en libertad.
- El Tribunal Supremo Electoral está
secuestrado por intereses ajenos a la justicia, a la democracia y a los
derechos políticos, de la misma manera que lo están los demás poderes del
Estado.
- Libere (al Vicepresidente) al Órgano
Electoral y al Sistema de la Administración de Justicia para que respondan
a los principios de integridad, independencia e imparcialidad, sometidos
únicamente a la Constitución y a las leyes, no al interés de la impunidad
de quienes detentan y detentaron el poder y lo utilizan como herramienta
de extorsión y persecución. Devuelva su dignidad a la gente.



