Medio: Jornada
Fecha de la publicación: sábado 13 de noviembre de 2021
Categoría: Institucional
Subcategoría: Tribunal Supremo Electoral (TSE)
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La vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Rosario
Baptista Canedo difundió este sábado su carta de renuncia al puesto denunciando
que ese organismo «no es independiente» y está «secuestrado» por intereses
ajenos a la democracia como, a su juicio, lo están también los otros poderes
estatales.
Baptista publicó en Facebook la carta, dirigida al
vicepresidente y presidente del Legislativo, David Choquehuanca, con un mensaje
en el que sostiene que «es imposible ejercer» sus funciones «en un Órgano
Electoral que no es independiente ni imparcial» y que no está dispuesta «a ser
cómplice de todo este sistema, ni a legitimarlo».
La ahora exvocal sostuvo que el cumplimiento de sus
obligaciones se vio «coartado» por una «visión cerrada y dogmática que responde
al clima de agresividad que emana del órgano Legislativo».
Esto «se traduce en la falta de diálogo y de una agenda
común que responda a los intereses ciudadanos, la negación de una discusión
política propia de una democracia y un accionar más bien sometido a la
corriente autoritaria y antidemocrática que gobierna el país» y que desconoce
la «heterogeneidad» de la sociedad boliviana, denunció.
Para Baptista, «el control total de todos los órganos del
Estado por el partido gobernante» ha dejado los procesos electorales periódicos
como el «único elemento» que genera la «ilusión» de que en Bolivia se vive «en
una democracia» y que el voto se convirtió en algo «nominal» por las actuales
condiciones técnicas, legales e institucionales.
«La voluntad ciudadana y la soberanía son manipuladas no
solo a través del resultado electoral, sino a través de la información que se
brinda a la ciudadanía para perpetuar en el poder al partido gobernante, al que
están obligadas a responder todas las autoridades públicas, tal como determina
explícitamente su estatuto orgánico», dijo la exvocal.
El documento referido por Baptista es el estatuto orgánico
del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), recientemente aprobado por el
TSE con el voto disidente de la exvocal.
Según Baptista, el TSE está «secuestrado por intereses ajenos
a la justicia, a la democracia y a los derechos políticos de la misma manera
que lo están los demás poderes del Estado», por lo que presentó su «renuncia
irrevocable».
Antecedentes
La exvocal fue sometida a dos procesos disciplinarios
internos por pedir a la Organización de Estados Americanos (OEA) que audite el
padrón electoral empleado en los comicios de 2020 y por poner en duda la
transparencia de esas elecciones.
Baptista fue una de los seis vocales electorales designados
por el Parlamento nacional en 2019 y, según las normas, debió permanecer en el
organismo hasta 2025 completando una gestión de seis años.
Los tribunales electorales nacional y departamentales fueron
renovados en 2019, tras los fallidos comicios generales de ese año y la crisis
que derivó en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia en medio de denuncias
de fraude electoral a su favor que él y su partido niegan.
El órgano electoral que gestionó aquellos comicios acabó con
sus integrantes en prisión preventiva, acusados de delitos electorales
relacionados con ese supuesto fraude, procesos que, no obstante, se fueron
cerrando cuando el MAS retomó la Presidencia al ganar Luis Arce las elecciones
de 2020.
En abril pasado también renunció el entonces presidente del
TSE, Salvador Romero, una vez finalizado el que llamó el «más complejo ciclo
electoral de la historia democrática del país» tras las elecciones generales de
2020 y las subnacionales de este año.



