Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 11 de noviembre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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La diputada indígena
de Comunidad Ciudadana (CC), Toribia Lero Quispe, afirmó en las últimas horas
que el presidente Luis Arce “ya se manchó las manos de sangre” con la
muerte de un campesino en Potosí y le exigió parar el enfrentamiento
que surge con sectores que rechazan las leyes aprobadas por la mayoría del MAS.
Mediante un
video, la legisladora criticó que el Gobierno instruya la movilización
de sus bases, trasladándolas a las ciudades para que confronten a los
gremiales, transportistas y cívicos que cumplen el cuarto día del paro
multisectorial.
“Están usando de
manera abusiva a la gente pobre, a los campesinos, a quienes están
arreando a las ciudades para que se enfrenten con sus propios hermanos, les
están obligando bajo multa, les están dando palos, piedras, gases, para que se
vayan a pelear y reprimir a las ciudades, el presidente está dividiendo al
país, llevando a la zozobra, al caos, solamente por venganza”, reprochó.
Lamentó el accionar del jefe de Estado, del comandante de
la Policía Boliviana, Jhonny
Aguilera, del ministro de Gobierno, Eduardo del Castrillo, del viceministro
Nelson Cox, además de todos quienes “promueven la violencia en nuestro país”.
Sus declaraciones:
“Presidente,
retire a sus tropas, a sus milicias, ya se ha manchado las manos con sangre.
Hacemos un llamado a la CIDH, al Alto comisionado de Naciones Unidas, a la
Defensoría del Pueblo para que interponga sus buenos oficios para parar esta
ola de violencia que se genera en el país”, agregó.
Justificó la
protesta que se expande en diferentes ciudades e instó al oficialismo a
demostrar en un diálogo si las leyes aprobadas en el Legislativo
atentan o no contra los derechos de la población.
“La población se ha
levantado porque este Gobierno ha aprobado una serie de leyes nefastas,
totalitarias, si realmente sus leyes están bien, demuestre, señor presidente,
mediante diálogo, pero sabemos que no es así, ya se ha manchado las
manos de sangre, los pobres son solo carne de cañón y nunca hay justicia”,
finalizó la mujer, originaria del ayllu Kirkiawi de la nación Suras Urinsaya
(Cochabamba).



