Medio: Opinión
Fecha de la publicación: viernes 12 de noviembre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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La concentración del Movimiento Al Socialismo (MAS), en
Shinahota, para recordar los dos años de la renuncia del expresidente Evo
Morales y su retorno al país, hace un año, fue la oportunidad para que el
Gobierno y organizaciones invoquen al fantasma del “golpe de Estado”, de
noviembre de 2019.
Los asistentes al acto reafirmaron su llamado a la unidad y
la defensa del proceso de cambio y la democracia mientras Morales convocó a
movilizarse a las ciudades.
El presidente, Luis Arce, citado por EFE, aseguró que las
protestas convocadas por gremiales y a las que se sumaron otros sectores
opositores son intentos de un nuevo “golpe de Estado” en el país.
Dijo también que los comités cívicos "mostraron
claramente su intención golpista" y que en realidad "desnudaron ya la
cara" tras intentar mostrarse como demócratas usando la mentira como su
principal arma en el conflicto.
Subrayó que en realidad "hay otros ricos que tienen
mucho dinero", a los que no les interesa la paralización del país ante lo
cual es necesario "la unidad del movimiento popular" y del Gobierno
nacional para mantener las medidas de recuperación de la economía, salud y
educación.
En la concentración, Arce recibió el respaldo de las
organizaciones sociales que también se pronunciaron pidiendo que los líderes
opositores sean procesados.
Nombraron a los expresidentes Carlos Mesa, Jorge Quiroga y
el ex líder cívico y gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, entre
otros.
Por su parte, Morales pidió a los militantes del oficialismo
movilizarse en los nueve departamentos y marchar hacia las ciudades "para
defender" al Gobierno de Luis Arce ante lo que consideran intentos de
desestabilización.
Llamó también a sus bases a declararse en “estado de
emergencia y movilización permanente”.
"Qué lindo sería (hacer) marchas a las ciudades
pacíficamente para defender a nuestra revolución y a nuestro Gobierno a la
cabeza de Lucho presidente, esa es nuestra obligación. De lo contrario vuelve
la derecha para privatizar los recursos naturales", manifestó.
También pidió a los dirigentes de su partido replicar esa
concentración en los nueve departamentos.
“Hermano Lucho, no está solo; estamos organizados, estamos
movilizados. Vamos a defender nuestro Gobierno, vamos a defender nuestra
revolución y vamos a demostrar cómo se defiende”, advirtió.
Durante la jornada de ayer también se pronunció el
exsecretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), Paulo Abrāo, quien denunció que en Bolivia hay un ánimo golpista.
La declaración, a través de la cuenta de Twitter, según ABI,
se da luego de que el presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, habló
en las últimas horas de tumbar al gobierno del presidente Luis Arce y en el
departamento de Cochabamba se anunció la rearticulación de la Resistencia
Juvenil Cochala (RJC).
“Animo golpista vivo en #Bolivia: ‘Cívico cruceño habla de
‘tumbar al Gobierno’ y en Cochabamba anuncian rearticular la RJC’. La RJC es
considerada organización paramilitar y que actúa fuera de la legalidad tanto
por la CIDH/OEA cuanto por el GIEI (sic)", se lee.
En el cuarto día de paro, las medidas de presión continuaron
en Santa Cruz, Potosí, La Paz, Cochabamba y Tarija. En las dos primeras
regiones anunciaron que hoy habrá tolerancia para que la población pueda
abastecerse.
En Chuquisaca, el Comité Interinstitucional integrado por
las principales organizaciones cívicas y sindicales del departamento, convocó
para hoy a un paro movilizado de 24 horas con bloqueos contra las normas
consideradas “malditas”.



