Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 11 de noviembre de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El presidente del
país, Luis Arce, aseguró este miércoles que las protestas de sectores cívicos y
de la oposición contra una polémica ley son en realidad un "pretexto"
para eludir los juicios instalados por la crisis de 2019 que dice fue un
"golpe de Estado".
En una reunión con
campesinos en La Paz, Arce señaló que la derecha "engaña" y
"miente" porque "no tiene argumentos" y que lo que busca en
realidad es "la impunidad de lo que ha pasado el 2019 con el golpe de
Estado".
El mandatario
advirtió que en caso de anular la ley de Estrategia Nacional de Lucha contra la
Legitimación de Ganancias Ilícitas y el Financiamiento al Terrorismo, como
exigen las movilizaciones que llevan ya la tres jornadas de paro indefinido,
los opositores "van a buscar" otra ley para observar y "todo van
a cuestionar".
Arce insistió en que
"lo que preocupa (a los opositores) es que avancen sus juicios" a
pesar de la lentitud de la justicia del país.
Justamente el caso
llamado "golpe de Estado" abierto por una denuncia de la exdiputada
oficialista Lidia Patty por cargos de terrorismo, sedición y conspiración por
los sucesos de 2019 no ha avanzado en cuanto a los principales acusados.
El gobernador de
Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y su padre José Luis Camacho Parada, son los
principales denunciados sobre los que la Fiscalía no ha tomado acciones a
diferencia de la expresidenta interina Jeanine Áñez, dos de sus exminsitros y
exjefes militares y policiales que están detenidos y son procesados.
El jefe de Estado
boliviano alertó de la necesidad de la organización de los sectores populares,
campesinos e indígenas afines al Gobierno puesto que no se puede
"permitir" que pase lo mismo que hace dos años.
También advirtió que
la oposición busca "arrancar" con sus movilizaciones "lo que no
ha ganado en las urnas" y que es necesario defender el llamado
"proceso de cambio" del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) en
los nueve departamentos del país.
Desde el pasado
lunes, los sectores de oposición y cívicos del país mantienen protestas,
bloqueos y manifestaciones en contra del Gobierno al que también exigen que
dialogue con los sectores afectados por otras leyes observadas y se restituyan
los 2/3 de aprobación en los debates parlamentarios.
Estas jornadas se
han caracterizado por los excesos de la Policía, la intervención de sectores
afines al oficialismo para contrarrestar los bloqueos además de agresiones a
periodistas por parte de las fuerzas de seguridad y de manifestantes.
Arce tuvo que cancelar
este miércoles su visita a Potosí por su efemérides debido las protestas de la
víspera y la muerte de un campesino afín al Gobierno que está bajo
investigación a pedido de las autoridades nacionales.
Esto a pesar de que
una autopsia estableció que murió por "bronco aspiración" y sin
lesiones, según explicó la Defensoría del Pueblo.
Bolivia atraviesa
desde 2019 una persistente polarización política entre el oficialismo, que
sostiene de que esos hechos fueron un "golpe de Estado", y la
oposición, que considera de que la raíz estuvo en los fallidos comicios de ese
año que califica como fraudulentos.



