Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 09 de noviembre de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Las Fuerzas Armadas y la Policía se replegaron en el
vigésimo día de protestas y aumenta la tensión en las calles del país. En un intento por desinflar la crisis
social, el entonces presidente Evo Morales ofreció una conferencia de prensa en
la que convocó a los candidatos presidenciales a un diálogo para celebrar una
segunda vuelta electoral, pero al mismo tiempo convocó a los sectores afines al
MAS a que se movilicen a defender la democracia.
Morales apareció sin
escolta militar en el hangar Presidencial de El Alto, lugar escogido para ofrecer
su conferencia de prensa. Solo estuvo acompañado por el entonces vicepresidente
Álvaro García Linera y el canciller Diego Pary. Ese mismo 9 de noviembre los
candidatos opositores Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, y Óscar Ortiz, de
Bolivia Dice No, rechazaron la convocatoria del mandatario. Chi Hyun Chung
(PDC) condicionó su participación a la presencia de un líder cívico por
departamento y de abogados constitucionalistas.
Posteriormente, el comandante general de las Fuerzas
Armadas, William Kalimán, anunció
que los militares no saldrán de los cuarteles, dejando las calles vacías ante
el amotinamiento de la Policía, porque la crisis política debe resolverse entre
políticos. Ante la ausencia de las fuerzas del orden en las calles, la entonces
presidenta del Senado, Adriana Salvatierra (MAS), llamó a los uniformados al
diálogo y a la pacificación del país.
Por su lado, Carlos
Mesa pidió, a través de un comunicado, que se evitara la violencia, aunque
aseguraba que el Gobierno “se está condenando a sí mismo a una salida
desastrosa” y proclamaba irreversible el triunfo democrático.
Ese mismo día, el
presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se fotografiaba en
La Paz con un dirigente indígena y aclaraba que su liderazgo no
proclamaba ni el racismo ni el separatismo, como insistían los miembros del
Gobierno y los militantes del MAS. Por su lado, Marco Antonio Pumari, máximo
representante del Comité Cívico Potosinista, anunciaba la llegada a La Paz de
más de 2.500 mineros potosinos para exigir la renuncia de Evo Morales.
Enfrentamientos y renuncias
Se produjeron
enfrentamientos en las localidades de Caracollo (Oruro) y Vila Vila (La
Paz) entre los campesinos y mineros afines al MAS contra los
integrantes de los comités cívicos del sur, estudiantes universitarios. Por
causa de la refriega, 32 personas resultaron heridas y otras dos desaparecidas.
Por causa de estos
hechos fue atacada e incendiada la vivienda de Víctor Hugo Vásquez, gobernador
de Oruro, quien fue responsabilizado por estos hechos.
Horas antes, autoridades departamentales y municipales
potosinas presentaron sus renuncias. El
primero fue el gobernador Juan Carlos Cejas (MAS). El siguiente en abandonar
sus funciones fue Williams Cervantes, alcalde de Potosí, que enfrentó una
multitudinaria concentración en los alrededores del edificio municipal que
exigía que firme su renuncia.



